EL PLAN DE ARSLANIÁN: CREARÁN UNA POLICÍA ESPECIAL CONTRA EL SECUESTRO Y EL NARCOTRÁFICO EN EL GBA
Un cuerpo de seguridad especial para el conurbano bonaerense, la reactivación de los foros comunales y la posible inclusión de civiles en la conducción de las comisarías son algunos de los lineamientos de gestión del nuevo ministro de Seguridad bonaerense, León Arslanián. Estos son los ejes de su gestión, según averiguó Clarín:
Policía Metropolitana
Será creada para los 31 municipios del Gran Buenos Aires y estará afectada a tareas de delitos complejos (narcotráfico y secuestros). Para ello, articulará acciones con el Gobierno nacional, que la semana que viene anunciará un plan de seguridad. La idea es coordinar en el terreno las acciones con Gendarmería y Prefectura. Solá anticipó ayer que continuará con las gestiones para la formación de un fondo destinado al conurbano. “Serán recursos fuera de la coparticipación federal”, aclaró. La Bonaerense quedaría limitada, en el mediano o largo plazo, a la prevención y represión de delitos comunes en el interior de la provincia.
Secuestros extorsivos
El foco de atención es el Gran Buenos Aires. La preocupación central son este tipo de episodios: en 1999 se registraron 8 casos, en 2002 fueron 220 y en 2003 llegaron a 390. Arslanián preside la Comisión Asesora para la prevención de secuestros y estimuló la sanción de normas para penalidades más severas contra este tipo de delitos. “Estoy de acuerdo en crear un cuerpo policial para el conurbano. Tengo entendido que la Nación tiene una idea similar y por eso buscaremos los consensos. En caso de ser independiente (ese cuerpo) hay voluntad del gobernador de que haya una coordinación con la Policía Federal, Gendarmería y Prefectura”, dijo Arslanián.
No habrá jefe de Policía
Hasta anoche, se desconocía cuál será el destino del actual superintendente, comisario Eduardo Colaci. Arslanián adelantó que no habría jefe policial. Colaci actuó como tal en los últimos meses. En su paso por el ministerio (1998/1999) Arslanián descabezó la jefatura y colocó a Carlos Beraldi como conductor de la fuerza. Las leyes 12.154 y 12.155 para el Organigrama de la Policía desarmaron la estructura que funcionó hasta la etapa de Pedro Klocdzyc (1991-1996) con un jefe de mando concentrado y diez direcciones generales.
Medidas anticorrupción
Habrá revisión de legajos de policías y está previsto el funcionamiento de Asuntos Internos con dirección civil. No habrá cesantías masivas: “Purga policial por purga no sirve. Tiene que haber un criterio de racionalidad solamente para casos correctivos”, agregó Arslanián. Continuará con la línea de investigación del patrimonio de la oficialidad que inició Juan Pablo Cafiero en julio de 2003. De los 150 casos aportados a la Justicia por presunción administrativa, sólo cinco quedaron con procesos. El expediente más frondoso es el del ex jefe Alberto Sobrado, quien tiene una cuenta offshore por casi 600 mil dólares en bancos de Bahamas. Las otras investigaciones fueron cerradas por falta de mérito.
Participación ciudadana
Arslanián activará desde el martes los Foros Comunitarios que fueron creados por la Ley 12.154 de Seguridad. Tienen participación en la elaboración de las políticas de seguridad. La norma concede facultades para evaluar la actividad policial. Los municipios designarán un defensor de Seguridad por jurisdicción. “La participación de la comunidad resulta fundamental para que podamos terminar con la delincuencia”, dijo Solá.
Escalafón policial
El nuevo ministro dispondrá una reforma a la Ley Orgánica policial que podría permitir el ingreso de un civil a la conducción de dependencias operativas de la fuerza. Por ejemplo, en una comisaría o un destacamento vial. Para el primer caso las autoridades piensan en abogados o especialistas en la materia y evalúan la unificación de la carrera policial entre oficiales y suboficiales. Así, cualquier agente podría llegar a la máxima jerarquía.
Alcaidías para detenidos
En el paquete de anuncios está reservado un capítulo para la construcción de celdas que podrían aliviar la población de detenidos en comisarías. Hay 3.500 presos en las seccionales. Mil quinientos efectivos están destinados a la custodia y no pueden ocuparse del patrullaje callejero. Sobre una dotación de 45.000 agentes, por el sistema de 24 por 48 horas, en la provincia están disponibles 15 mil hombres por turno para tareas de prevención y represión. El resto realiza funciones administrativas. Ese esquema cumple una década. La planta de personal no se incrementó (2.000 fueron declarados prescindibles) mientras que los índices de delitos se disparan día a día. Solá admite que sería necesario incorporar a otros 6.000 policías.
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