EL PLAN DE BACHELET
Habló de todo. Anunció paliativos para la suba de los combustibles, mejoras en los sistemas educativo y sanitario, y del rol activo que adoptará el país dentro del proceso de integración de la región. Mientras daba su discurso, unas dos mil personas, convocadas por organizaciones estudiantiles, la Central Unitaria de Trabajadores y el Partido Comunista, protestaban a pocos metros. Nuevamente hubo enfrentamientos con la policía y 61 detenidos.
Uno de los ejes de la exposición de ayer fue rendir cuentas sobre los futuros usos del excedente obtenido con el aumento de los precios internacionales del cobre, el principal producto de exportación del país. “La historia de América latina muestra demasiados auges que terminaron en crisis; ninguna de estas riquezas garantizó el desarrollo”, explicó la mandataria, que además anunció que la mayor parte de los nueve mil millones de dólares adicionales que proveerá este año se depositarán en dos fondos en el exterior. Lo que se gaste irá a las áreas de salud, seguridad ciudadana y subsidios agrícolas. También se utilizará para financiar el bono especial de 35 dólares que el gobierno dará, este invierno, a más de un millón 200 mil familias para paliar la suba del combustible.
En materia de derechos humanos, Bachelet volvió a afirmar: “Ya nadie justifica lo injustificable en Chile. La memoria de miles no admite punto final”. Y reaseguró la continuidad del proceso contra los responsables del pinochetismo. Bachelet utilizó el recuerdo de la dictadura para atacar a las manifestaciones que terminaron en enfrentamientos con la policía.
Este contenido no está abierto a comentarios

