EL PLANTEL DE BOCA FINALMENTE SIGUE VIAJE A TOKYO
Finalmente, todo se solucionó para el plantel de Boca. Atrás quedó la tensión por el desperfecto del avión de Varig que impidió en Los Angeles continuar con el viaje hacia Tokio. Después de rápidas negociaciones, que tuvieron como actor principal al dirigente José Cirillo, se logró retomar el vuelo. O los vuelos, mejor dicho. Porque por un lado los veinte jugadores, más Carlos Bianchi, tomaron un avión que hará escala en Malasia. Mientras que el resto de la delegación y los periodistas, tomaron otro de Corean Airlaines. Unos y otros, con diferencia de un par de horas, llegarán al aeropuerto de Tokio.
Esto, claro, puso de muy mal humor a Bianchi y a los jugadores, porque a partir de los problemas se demora la llegada y, lógicamente, las complicaciones aumentan. El sueño, la alimentación y, sobre todo, los entrenamientos previos a la final del partido del domingo ante el Milan.
En medio de la tensión que se vivió en el Aeropuerto de Los Angeles, no faltó quien propuso plantear la posibilidad de postergar la final. Pero cuando apareció esta solución, entonces rápidamente esta posibilidad quedó descartada.
Fueron, sin dudas, horas agitadas para el grupo. ¿Qué pasó? El avión de Varig que salió desde Buenos Aires e hizo una primera escala en San Pablo, tuvo una serie de desperfectos mecánicos y no estaba en condiciones de seguir hacia Tokio. Por esas horas, el dirigente José Cirillo, responsable del grupo, se puso a buscar la manera de resolver el problema. Algo era seguro: había que conseguir, con urgencia, un nuevo avión para continuar el viaje.
Y no era precisamente tarea sencilla, ya que las alternativas se acotaban. Una, la más firme y la que terminó haciéndose realidad, pasaba por dividir la deelgación. Ahí, claro, todos respiraron aliviados, más allá de las complicaciones.
En el aeropuerto de Los Angeles, Cirillo le había dicho a Radio Mitre que estaba intentando comunicarse con el dirigente de la Confederación Sudamericana de Fútbol (CBS) Eduardo Deluca, para encontrar una solución. “Esto se tiene que arreglar en pocos minutos porque de lo contrario no llegaríamos en las mejores condiciones”, afirmó Cirillo, cuando todavía no se sabía qué hacer.
El vuelo desde San Pablo hasta Estados Unidos resultó normal y sólo al llegarse a Los Angeles se les informó a los viajeros que la máquina no iba a poder seguir hacia Japón por “desperfectos técnicos” que no se precisaron, mientras circulaba una versión según la cual había habido una sobreventa de pasajes.
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