EL PLANTEL DE BOCA LLEGARÁ A TOKIO MAÑANA
Parecía la Bombonera, fue el origen de la aventura a Japón… Estaban los hinchas genuinos y algunas caritas que parecían de la barra. Y todo el fervor, con cantos (la mayoría contra River y Milan), sombrillas, un redoblante y dos bombos para armar el carnaval azul y amarillo en plena sala de pre-embarque del aeropuerto de Ezeiza. Los jugadores, todos de traje (confeccionados por el modisto Ante Garmaz) llegaron en el micro de Boca que estacionó en la pista y de ahí subieron directamente al avión de Varig para emprender el vuelo rumbo a San Pablo, primera escala, que partió a las 18.20.
La segunda será en Los Angeles (llegarán hoy a las 7 y se irán a las 9.05) y el arribo al aeropuerto de Narita, en Japón, está previsto para mañana a la 1.35 de la madrugada, hora argentina. En pleno vuelo se inició el plan para adaptarse a las 12 horas de diferencia entre Argentina y Japón.
Con Bianchi a la cabeza, viajaron Abbondanzieri y Caballero (arqueros), Perea, Jerez, Schiavi, Burdisso, Crosa, Clemente Rodríguez, Calvo (defensores), Donnet, Villarreal, Cascini, Battaglia, Cagna, Vargas, Caneo (volantes), Guillermo Barros Schelotto, Tevez, Iarley y Colautti (delanteros). Ninguno de los 20 jugadores habló en Ezeiza. El Pato Abbondanzieri declaró al salir de La Boca: “El Milan es poderoso pero Boca va a volver con la Copa que tanto deseamos. Del Milan sabemos todo, sus virtudes y sus defectos”. Bianchi también anticipó: “Todavía no sé cómo voy a formar el equipo. Algunos están físicamente mejor que otros. Como el viaje es largo y agotador, voy a esperar hasta el sábado. O hasta unas horas antes del partido para decidir la formación titular”. Y el doctor Jorge Batista agregó que Tevez se recupera “favorablemente” de la molestia en su rodilla izquierda.
A las 16.30 se produjo el pico máximo de explosión, de los 250 hinchas que fueron a Ezeiza, con bombas de estruendo y todo. De una caravana de coches, descendieron muchísimos hinchas que le dieron calor a la despedida: “Vamos, Boca, vamos/ustedes pongan huevos que ganamos/ vamos a traer la Copa a la Argentina/la Copa que perdieron las gallinas…” fue el hit número uno. Tampoco faltaron los oportunistas que instalaron sus puestos de venta y ofrecieron gorros, banderas y camisetas.
Una curiosidad fue la presencia de una camioneta antigua toda fileteada con adornos y motivos de La Boca. Otra más: como los hinchas no pudieron tomar contacto con los jugadores ni con Bianchi, se conformaron con tocar el micro que transportó al plantel una vez que salió de la pista donde depositó a Tevez y compañía. Sólo querían acariciarlo, como última señal de buena fortuna, y sacarse fotos. ¡Este es el micro del campeón!, se escuchó bien fuerte.
En un momento, el primer nivel del aeropuerto se asemejó a la popular de Boca. Con los hinchas colgando las banderas de las barandas y gritando hasta quedar roncos. Al final, todos se anticiparon y dieron una vuelta olímpica como si ya fuesen campeones…
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