EL PORTAZO DE REUTEMANN Y LOS INTERROGANTES SOBRE UN MENSAJE
Federico Reutemann pegó el portazo y se fue de la comisión de Obras Públicas que presidía desde diciembre del 2003. Lo hizo a pocas semanas de la renovación total de autoridades de todo el cuerpo y, en particular, de las comisiones, como ocurre antes del inicio del período de sesiones ordinarias. Adujo que el paso al costado apunta a que el bloque Justicialista encuentre otro legislador capaz de lograr los consensos necesarios para avanzar en el tratamiento de determinadas leyes. En Obras Públicas perdió estado parlamentario el mensaje del gobierno transformando la EPE, pese a la discusión que se dio en dicho ámbito con distintos actores. Días atrás los otros dos reutemanistas de la comisión, Adriana Cavuto y Claudio Tibaldo, dijeron con todas las letras que el proyecto estuvo parado porque el interventor de la EPE, Luis El Halli Obeid, no envió el texto alcanzado por consenso entre diversos sectores. Reutemann no quiere que el apellido sea utilizado por algunos como obstáculo para esta iniciativa ni para el mensaje enviado la semana pasada por el Ejecutivo sobre el ente de control, marco energético e intransferibilidad de acciones de Assa, entre otros capítulos.
De todos modos, el proyecto de ley ómnibus remitido por el Poder Ejecutivo no cayó bien en el seno de la bancada oficialista, especialmente en los alineados en el reutemanismo y en la Liga de Intendentes. Mario Lacava, jefe de bloque y con línea directa con la Casa Gris, los tranquilizó y les dijo que la iniciativa era discutible y se mostró dispuesto a recibir aportes.
Es que hasta el momento, el proyecto fue visto con mejores ojos por la oposición que por el oficialismo. El radical Hugo Marcucci hizo votos para una rápida apertura de la discusión del tema y algo similar expresó en el recinto el socialista Raúl Lamberto. Esas expresiones son las que siembran suspicacias en el reutemanismo. Los legisladores opositores temen que la iniciativa quede varada, como ha ocurrido con otros mensajes del gobierno. Miran hacia atrás y recuerdan que se encuentran todavía sin sanción varias iniciativas de Obeid, que habían sido promesas de campaña y que apuntan a llevar adelante la reforma política en la provincia.
Los interrogantes
El mensaje de ley ómnibus con la firma de Obeid fue derivado esta semana a tres comisiones de la Cámara de Diputados y la primera que deberá considerarlo es la de Obras Públicas. La sorpresiva renuncia de Reutemann dejó a la comisión sin presidente. La vicepresidente es la arista Alicia Gutiérrez. Los otros integrantes son Gustavo Deheza, Ricardo Peirone, Cavuto y Tibaldo (todos del PJ); Oscar Urruty (PPS); Lucrecia Aranda (PS); Mónica Tomei y Oscar Ritter (radicales) y Héctor Jullier (PDP).
Mientras se define quién será el futuro presidente de la comisión, el reutemanismo tiene a primera vista una serie interminable de interrogantes sobre el megaproyecto y que refieren tanto a la posible creación del Ente de Control de los Servicios Públicos, como al marco regulatorio eléctrico provincial, la autorización para que la EPE compre acciones en Enarsa, la intransferibilidad de las acciones estatales en Assa, fideicomisos y la venta de inmuebles de la EPE.
Uno de los diputados del sector advierte, no sin sorna, que en materia de energía eléctrica el texto “luego de sentenciar que el servicio sólo puede ser prestado por la provincia y las cooperativas, no incluye ningún artículo creando la empresa estatal. Discutimos dos años si sería dirección, ente autárquico, sociedad del Estado o Sapem y el mensaje nada dice al respecto” acotó.
Pasó el verano y los calores que sembraron preocupación por los cortes; Assa empieza a andar aunque todavía con mucho ruido político y aún resta saber cómo será el órgano de control. Al mensaje de Obeid para buscar definiciones sobre éstos y otros temas de servicios públicos le falta mucha negociación política para encontrar consensos que impulsen su tratamiento. La salida de Reutemann de la comisión es un llamado de atención al Ejecutivo y otra evidencia de las diferencias internas en el oficialismo legislativo que luego se disimulan al momento de sentarse en las bancas.
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