EL PPS VOTÓ EN CONTRA DEL OFICIALISMO Y LO OBLIGA A REPENSAR SU ESTRATEGIA PARLAMENTARIA
¿La última dilación? El justicialismo ganó anteanoche en la Cámara de Diputados de la provincia una votación que le permitió volver a patear para adelante el debate sobre la derogación de la ley de lemas, pero la victoria tuvo sabor amargo: fue por apenas un voto (23 a 22), y no fue derrota porque en ese momento no estaban en el recinto dos legisladores radicales. ¿Por qué se achicó la siempre contundente mayoría oficialista? Porque los aliados del cavallerista Partido del Progreso Social, históricamente crítico hacia el actual régimen electoral, votó junto con la oposición. Conclusión: en el obeidismo, según la descripción de una alta fuente de ese sector, ayer reinaba la convicción de que esta semana tendrá que armar alguna acción política con la cual demuestre que no rehuye el debate, que el proyecto de ley para sancionar un nuevo régimen electoral enviado por el gobernador no es sólo una puesta en escena, y el tema ley de lemas ocupará un capítulo fundamental dentro del mensaje que el propio mandatario provincial pronunciará ante la Asamblea Legislativa el 1º de mayo, en la apertura del período de sesiones ordinarias.
Tanto para oficialistas como opositores, el hecho de que el PPS votara diferente al PJ por primera vez desde la asunción de Jorge Obeid fue el dato político saliente de la sesión. Y si la propuesta del diputado del PDP Gabriel Real para que la Cámara trate dentro de tres semanas un proyecto de derogación de la ley de lemas de su sector no obtuvo mayoría fue porque no estaban en el recinto los radicales Federico Pezz y Oscar Ritter. No, igual no hubiera alcanzado para forzar la discusión, ya que para fijar tratamiento preferencial de un proyecto se necesitan los dos tercios de los votos. Pero la postura del hasta anteayer aliado incondicional PPS evidenció un cambio de escenario del que el obeidismo acusó recibo enseguida, a tal punto que apenas finalizada la sesión hubo una reunión evaluación entre algunos referentes legislativos del sector y hasta se informó lo sucedido al ministro coordinador, Julio Barberis.
En rigor, el PPS no hizo más que ser coherente con su postura histórica. Y si bien el sector de Cavallero comparte con el oficialismo que no se puede escindir la discusión de la derogación de la ley de lemas del debate sobre el régimen electoral que la reemplazará, cree también que ya no hay margen para seguir dilatando el tratamiento del tema. Y en eso tiene mucho que ver el humor de la sociedad, pero también el almanaque. Un legislador del cavallerismo consultado por este diario lo explicó así: “El tema ley de lemas se tiene que debatir este año, que no hay elecciones. El año que viene otra vez las ordinarias empiezan en mayo, y en setiembre se vota. Con la campaña en el medio todo es más difícil”. Y lanzó una advertencia a sus colegas del PJ: “No se puede seguir frenando el tema porque el debate nos va a terminar pasando por arriba”.
Que la sociedad reclama el fin de la ley de lemas no es novedad.
Tampoco que el justicialismo preferiría no tener que derogar la norma que le permitió, en los últimos 12 años, conservar el poder provincial de la mano de Carlos Reutemann primero y Jorge Obeid después. Justamente ese clamor de la sociedad, no sus convicciones, fue lo que llevó al actual gobernador a presentar un proyecto que deroga la ley de lemas y la reemplaza por un sistema de internas abiertas y simultáneas para todos los partidos y luego una elección general con los candidatos que surjan de la instancia anterior. Anteayer, el argumento del oficialismo, en boca del ultraobeidista Mario Lacava, fue que no se puede discutir la derogación sin analizar el nuevo régimen electoral.
Pero fue el propio Obeid quien disparó el debate de anteanoche en la Legislatura, ya que Real presentó su proyecto como respuesta a una chicana del mandatario por el resultado de las elecciones de Maciel, donde el ganador, del PDP, no fue el más votado. “Espero que ahora la oposición siga teniendo el mismo concepto que tenía antes de la ley de lemas”, afirmó el gobernador.
“El gobernador en lugar de hacer una autocrítica por este nefasto sistema nos reprocha haber ganado utilizando las herramientas de la ley”, disparó Real. “Es el momento de derogar y después debatir la nueva ley electoral” afirmó.
Lacava advirtió que “derogar lisa y llanamente nos conduce al viejo sistema de internas donde en una habitación de hotel dos pícaros hacen las listas”, y Real le respondió que ahora “las listas la hacen hasta media mañana dentro del Tribunal Electoral”, en referencia al caótico último cierre de nóminas.Por su parte, el socialista Raúl Lamberto afirmó que “no hay vacío jurídico al caer el sistema de lemas” y Marcelo Brignoni sostuvo que el proyecto oficialista sobre el régimen electoral, como el de reforma constitucional, “están hechos para los diarios”, ya que no tienen apoyo del propio justicialismo.
Por el PPS quien habló en el recinto fue el diputado Ricardo Reynoso , quien dijo no coincidir con el proyecto PDP pero “sí con la necesidad de empezar a discutir en serio el tema”.
Acuerdos y disidencias de dos fuerzas aliadas
“Es la primera vez que votamos diferente, pero no es la primera vez que pensamos diferente”. No, las relaciones entre el Partido del Progreso Social (PPS) y el justicialismo no pasan por el mejor momento, y así lo describió una alta fuente del cavallerismo consultada por este diario sobre la votación en la Legislatura sobre el tema ley de lemas, el jueves pasado en la Cámara baja.
Y las diferencias no pasan sólo por el régimen electoral. Por ejemplo, el desequilibrio en el reparto de fondos previsto en el presupuesto para obras públicas entre el norte y el sur de la provincia no cayó bien en el PPS. Igualmente, reveló la fuente consultada por El Ciudadano, en nombre de la gobernabilidad el cavallerismo acompañará con su voto.
No es el caso el debate sobre la ley de lemas, donde lo que se pone en juego no es la gobernabilidad sino “la relación de los partidos políticos con la gente”. “Acá, con una actitud hegemónica, el PJ frena la discusión legislativa. Pero el debate ya está en la sociedad y nos va a pasar por arriba”, advirtió la fuente.
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