EL PRECIO DE LA SOJA VOLVIÓ A BAJAR, Y YA ACUMULA PÉRDIDAS DEL 16%
La burbuja en que había ingresado el mercado internacional de este commodity agrícola comenzó a pincharse cuando una serie de noticias y rumores provocaron una estampida de los fondos especulativos de la Bolsa de Chicago. La economía argentina, con altos grados de dependencia hacia ese cultivo, volvió a mostrar un flanco vulnerable a los sucesos del exterior.
Es un error decir que el país perdió 1.000 millones de dólares en una semana (la caída fuerte comenzó el miércoles pasado), porque la cosecha se vende a lo largo de todo el año, y a precios diferentes. Pero esa es la suma en que se desvalorizó la producción local, que se calcula en 34 millones de toneladas. Si los precios no recuperan terreno, serán menos los ingresos potenciales para los productores, que todavía tienen gran parte de la cosecha en su poder (vendieron sólo 13 millones de toneladas). Y menores los ingresos para el Estado, que aplica 23,5% de retenciones.
Ayer, en Chicago, los precios de la soja retrocedieron otro 3,5%. Quedaron en 321 dólares por tonelada cuando habían arrancado el mes por arriba de 370 dólares. Aquí la caída fue del 2%, hasta 206 dólares. Por la soja disponible, se ofrecían en Rosario 590 pesos por tonelada, 110 pesos menos que los que podían obtener poco tiempo atrás. Lógicamente nadie quiso vender: se operaron magras 4.000 toneladas, muy lejos de las 150.000 toneladas de los buenos tiempos.
Por la baja, todos echaban la culpa a los fondos especulativos. A falta de otras inversiones razonables, estos grupos de inversión habían sobredimensionado sus compras de soja en el mercado de futuros estadounidense. Pero ante una serie de malas noticias, huyeron en tropel.
La soja representa la mitad de la cosecha argentina y un 25% de las exportaciones. Sumando a Brasil, el Mercosur hace rato que ha superado en producción a los Estados Unidos. Pero los precios internacionales los sigue fijando Chicago, donde los fondos de inversión tienen mucha participación. De allí que el secretario de Agricultura, Miguel Campos, esté impulsando la creación de un mercado regional de soja que actúe como contrapeso.
Desde el miércoles pasado, los fondos se desprendieron del 90% de sus 38.000 contratos sojeros en Chicago. Equivalen a casi 5 millones de toneladas del poroto, 15% de la cosecha local.
“Muchos fondos están vendiendo copiosamente. Esta es una violenta corrección, alarmante para algunos, pero una corrección al fin”, explicó Joe Palmisano, de IDEA Global, una consultora de Wall Street. Luego explicó que la soja registró “un alza tremenda en los dos últimos años y el punto cúlmine fue abril, cuando mucha gente pensó que había llegado el fin del ciclo alcista”.
Por cierto, la soja argentina vale actualmente bastante más que el año pasado, cuando en plena cosecha cotizaba a unos 150 dólares. Y para el corto plazo, gran parte de los analistas estiman que los precios no van a caer mucho más y oscilarán entre los 200 y 210 dólares por tonelada. “Era exagerado lo que había subido anteriormente”, señaló Hugo Abrati, de la corredora Barrilli.
En los meses de fuerte suba, el mercado se guió por una serie de noticias vinculadas a la oferta y demanda del producto. El escenario básicamente era que los grandes productores del poroto (EE.UU. y el Mercosur) sufrieron grandes recortes en sus cosechas por culpa de la sequía, mientras que China funcionaba como una aspiradora. En 2003, incrementó 50% sus importaciones de soja.
Nada cambió en el fondo, aunque surgieron múltiples dudas. La principal es qué hará China, que a partir de sufrir en abril pasado una inflación del 3,8% decidió “enfriar” su economía. Más por rumores que por certezas, el mercado sojero descuenta que decidirá un freno a sus compras de soja. Ayer había indicios: dos barcos no salían de Brasil porque los asiáticos no habían mandado todavía la carta de crédito.
Otros argumentos que tuvieron en cuenta los especuladores para abandonar Chicago fueron la suba del petróleo a niveles récord y la preanunciada alza de las tasas de interés, que las volverían atractivas luego de varios años.
Este contenido no está abierto a comentarios

