EL PREMIER LIBANÉS ANUNCIÓ SU RENUNCIA
Líbano dio un nuevo paso en una búsqueda de soluciones a su crisis política cuando el primer ministro prosirio Omar Karame anunció que presentará su renuncia hoy, al no haber conseguido formar un “gobierno de unidad” después del asesinato de su ex colega Rafik Hariri. El trámite ante el presidente Emile Lahoud y el Parlamento se producirá oficialmente hoy, pero él ya lo informó al país.
Karame había renunciado tras el crimen y había vuelto a ser reconfirmado, pero jamás consiguió formar un gabinete ministerial, donde se distribuye el verdadero poder de gobierno parlamentario en Líbano. Decidió su dimisión tras mantener una larga conversación con el shiíta Nabih Berri, líder del Parlamento.
“La oposición rechaza asumir sus responsabilidades con el gobierno de unidad nacional”, denunció el premier saliente Karame.
La oposición que lidera la Revolución de los Cedros libanesa recibió “con alegría la noticia” y comenzó a vislumbrar una luz en el túnel. Ahora es la oposición la que debe presentar sus candidatos a primer ministro, obtener las elecciones parlamentarias y reunirse en un programa común. Un manifiesto que no existe, aun después de haber conseguido el retiro sirio del Líbano y la puesta en marcha de una comisión de investigación internacional sobre la muerte de Hariri.
Según Walid Jumblatt, el líder druso del Movimiento por la Independencia libanesa, toda la oposición se reunirá el martes a la mañana en el palacio ocre de la familia Hariri, un símbolo de los deseos de liberación del Líbano.
El proyecto es presentar dos candidatos “neutros” que convoquen a las elecciones legislativas, que según la Constitución libanesa deben realizarse antes de fin de mayo. La oposición pretende elegir entre Rachid Assar y el ex ministro y diputado Osman Dena. También se habla de Adnan Kassar.
Pero el mayor esfuerzo es conseguir que se convoque a elecciones legislativas, que quieren eludir el presidente prosirio Emile Lahoud, Hezbollah y todos los diputados prosirios, que proyectaban demorarlas “por falta de tiempo para organizarlas” hasta dentro de un año. La aceleración de la crisis política les está devorando sus planes.
Samir Franghie, vocero opositor, llamó a la formación de un gobierno que goce de “la confianza publica que convoque al país a las elecciones”.
Las tres bombas que conmovieron al Líbano después de la muerte de Hariri pretenden crear inestabilidad y justificar la continuidad de la presencia siria en el país, según la oposición.
Un diplomático de una gran potencia occidental que reclamó un estricto anonimato advirtió que si no hubiera elecciones, llegará al pequeño país mediterráneo una fuerza internacional de intervención.
Este contenido no está abierto a comentarios

