EL PRESIDENTE ASISTIÓ A UNA MISA POR LAS VÍCTIMAS DE CROMAGNÓN
El Presidente Néstor Kirchner participó ayer de una misa que celebró en la Catedral Metropolitana en memoria de los 194 muertos de la tragedia de Cromagnón. A la salida, algunos familiares de víctimas se le acercaron y le pidieron: “por favor, no nos deje solos”. El Presidente les contestó que el Gobierno “está haciendo más de lo que se ve”.
El Presidente no especificó a qué se refería. Sí es un hecho que fue a la misa e hizo esa declaración apenas dos días después de que sorpresivamente la Cámara Nacional de Casación Penal le diera luz verde a un recurso presentado por el fiscal general Joaquín Gaset contra la excarcelación de Omar Chabán.
Ahora, ese tribunal deberá confirmar o revocar el fallo que otorgó la libertad al ex gerenciador de República Cromagnón. El fallo de excarcelación generó el repudio generalizado de los familiares de las víctimas y sobrevivientes de la tragedia.
La llegada de Kirchner a la Catedral fue sorpresiva para muchos de los fieles que estaban ayer en la Catedral, pero no para los familiares de los jóvenes que murieron en el incendio: “Lo esperábamos porque lo habíamos invitado a participar de la misa y se había comprometido a venir”, dijo a Clarín José Iglesias, padre Pedro, un adolescente que murió en el boliche, y abogado querellante en la causa judicial.
El Presidente llegó acompañado del ministro del Interior Aníbal Fernández. Ambos lucían look dominguero: Kirchner tenía puesto un saco azul marino con camisa del mismo color y el ministro una campera de gamuza.
Todos los segundos domingos de cada mes se realiza una misa en la Catedral en recuerdo de los muertos en Cromagnón. También ya es habitual que tras esa misa se lleve a cabo una ceremonia interreligiosa en la Plaza de Mayo.
La misa fue celebrada por Jorge Lozano, obispo auxiliar y Vicario de la Juventud. Lozano es uno de los sacerdotes que más se acercó a los amigos y familiares tras la tragedia.
En su homilía, el padre citó a San Pablo, quien decía que “toda la creación será liberada de la esclavitud de la corrupción que oprime a la sociedad entera” y se instaurarán valores como la “libertad, el amor, el servicio, el bien común y la Justicia”.
El sacerdote también sostuvo que “en estas fotos que muchos de ustedes llevan en sus manos o en el pecho hay rostros y miradas que nos hablan. La condición de vida y de muerte de tantos jóvenes en nuestro país nos habla y, hasta me atrevo a decir, nos grita”.
Durante la misa, ningún familiar se acercó al Presidente. Pero cuando estaba a punto de subirse al auto oficial que lo esperaba en la puerta de la Catedral, un padre se arrimó para agradecerle que hubiera ido a la misa.
Kirchner le dijo que se comprometía a ocuparse “permanentemente” del caso. Y para mostrar lo comprometido que estaba, agregó: “Hago todo lo que puedo”. Después, se le acercó una madre. La mujer le planteó que “hay gente que la está pasando muy mal” y le dijo que estaba atemorizada porque, según dijo, “se va a pudrir todo”.
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