EL PRESIDENTE CREE QUE SUEZ NO QUIERE IRSE Y QUE BUSCA PRESIONARLO
El presidente Néstor Kirchner dice que la concesionaria francesa de Aguas Argentinas, Suez, no pretende irse del país. Cree que busca negociar con el Gobierno desde una posición de fuerza, para forzarlo a aceptar condiciones que considera “inaceptables”, según relataron ayer altos funcionarios de su comitiva.
Por eso diluyó un encuentro con el primer ministro francés, Dominique de Villepin. “Lo que hizo la empresa [Suez] es una operación para quedarse”, comentó Kirchner a sus colaboradores, durante una reunión celebrada ayer en una confitería del hotel donde se hospeda. La empresa, según les comentó durante el desayuno, “quiere negociar, pero colocando al Estado a la defensiva”. El Presidente quiere incluso que el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, invite a los ejecutivos de Suez a que concreten su anuncio y se vayan del país, narraron sus colaboradores. “Si se quieren ir, que se vayan -expresó-. Ellos manejan un negocio en el que muchas otras firmas están interesados.” Pero el eje que el Gobierno considera inamovible, sea con Suez o con futuros concesionarios de Aguas Argentinas, como se habló con el jefe de gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero (de lo que se informa por separado), es la propiedad de la cartera de deudas que debe afrontar la firma, según comentaron a LA NACION dos funcionarios de la delegación en esta ciudad. Kirchner lo planteó así ayer entre sus íntimos. “Es inaceptable que el Estado asuma la deuda que contrajo Aguas Argentinas con el BID por más de 600 millones de dólares y, además, pretendan obtener en estos momentos un aumento tarifario.”
Menos claro quedó cómo se gestó, se negoció y se frustró una reunión con Villepin, que ayer hasta por momentos pareció un hecho en la sede de las Naciones Unidas.
La cancillería argentina había solicitado un encuentro con el presidente francés, Jacques Chirac, y así lo confirmaron a LA NACION funcionarios que integran la delegación, aunque sostienen que el único punto de interés argentino era exponer los avances alcanzados en la identificación del cuerpo de una de las monjas francesas desaparecidas durante la dictadura, Léonie Duquet.
Esos altos funcionarios destacaron, en cambio, que el Gobierno no mostró interés alguno por abrir un debate con Chirac por Suez, lo que se combinó luego con su reemplazo por Villepin y el respaldo que Rodríguez Zapatero les aportó horas después.
La delegación francesa aportó una versión casi opuesta, ante una consulta de LA NACION. Confirmaron que el encuentro debía ser con Chirac, pero que los argentinos mantuvieron su interés en reunirse con Villepin. “Y el único tema planteado para la agenda era Suez”, confió ayer en la sede de la ONU un consejero político francés.
Eso es falso, según la delegación argentina. “Sin Chirac no tenía sentido una reunión bilateral que era sólo para hablar sobre la investigación de las monjas; no estamos particularmente interesados en tener una reunión con Villepin”, dijo a LA NACION una altísima fuente de la Presidencia.
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