EL PRESIDENTE LE PONE LA FIRMA AL DECRETO DEL CANJE DE LA DEUDA
El presidente Néstor Kirchner planea firmar hoy el decreto que le da sustento legal a la propuesta de canje de la deuda. Así se lo habría prometido a Roberto Lavagna el viernes, cuando se reunieron en la Casa Rosada para analizar la marcha del canje y despejar los rumores que circulaban sobre la supuesta renuncia del ministro. Por eso, los analistas consideran que con la firma del decreto Kirchner enviaría una señal de apoyo a Lavagna y asumiría como propia la propuesta para salir del default.
La decisión de acelerar la firma del decreto surgió tras la reunión con Lavagna. Allí se evaluó que si no se concreta hoy —o a más tardar mañana— podrían ponerse en riesgo los plazos establecidos para salir del default.
Según el último cronograma difundido por el Ministerio de Economía, el canje de la deuda comenzará el 17 de enero y cerrará el 25 de febrero de 2005.
Esto se debe a que la firma de este decreto es uno de los requisitos necesarios para que la SEC (la Comisión Nacional de Valores de Estados Unidos, según su sigla en inglés) apruebe el prospecto enviado por Economía. Y sin la aprobación de la SEC no se puede iniciar el proceso de canje de los bonos en Estados Unidos, la plaza donde están los principales fondos de inversión que tienen títulos argentinos. Por eso, Kirchner habría resuelto firmar estos documentos esta semana.
El Presidente tiene el texto del decreto guardado en su escritorio desde hace varios días. Y las demoras en firmarlo habían generado algunos nervios en el equipo negociador que comanda Lavagna. En medio de las versiones y la incertidumbre política, la falta de ese instrumento había sido interpretada por algunos funcionarios como una señal inconveniente. Advertido de esto por Lavagna, Kirchner resolvió estampar su firma en el decreto, que tiene un total de 900 páginas, ya que contiene como un anexo el texto completo de la propuesta de pago a los acreedores. Ese documento —que fue anticipado en exclusiva por Clarín en su edición del sábado— detalla, entre otros puntos, cómo serán los nuevos bonos que reemplazarán a los 152 títulos que están en default.
Además presenta las características de los bonos Par, Cuasi Par y Discount, los tres tipos de títulos que se ofrecerán para canjear los casi 82.000 millones de dólares de deuda que se dejaron de pagar en diciembre de 2001. De allí surge también la quita que impulsa el Gobierno, que en promedio ronda el 50% del valor nominal de los bonos en default. Y se informa, por ejemplo, que la tasa de interés que devengará cada bono será diferente según la moneda en que sea emitido.
Por ejemplo, un bono Par en dólares (que vence en 2038) tendrá un cupón que rendirá 1,33% en los primeros seis años de vida, mientras que el mismo bono emitido en euros tendrá un cupón que ofrecerá un rendimiento del 1,20%. Y el mismo título emitido en pesos tiene un cupón que se ajusta al ritmo de la inflación y al que se le agrega un rendimiento anual del 0,63%.
Lo mismo se descubre si se analizan las tasas de interés de los bonos Discount: la tasa de interés de los títulos en dólares es del 8,28%, mientras que el rendimiento de los bonos en euros es del 7,82%. Los bonos en pesos, en tanto, rinden el 5,83%.
Los nuevos bonos que se entregarán en el canje sólo se emitirán en dólares, euros y pesos, lo que permitirá simplificar el perfil de la deuda nueva de la Argentina. Los bonos en moneda extranjera podrán ser emitidos bajo legislación de otro país, pero sólo quienes tengan títulos bajo esa jurisdicción podrán reclamarlos cuando se realice el canje.
Pero para que esta oferta pueda ser presentada a los bonistas dentro de los plazos previstos es necesario que Kirchner firme el decreto del canje. Anoche, en Economía se mostraron optimistas y descontaban que el Presidente cumpliría hoy ese requisito.
Igualmente, faltará otro trámite que debe concretarse esta semana para no registrar más demoras en el canje: la designación del banco que cumplirá el papel de agente de cambio, rol que quedó vacante tras la salida del Bank of New York.
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