El presunto asesino del jefe de Los Monos estuvo “aguantado” en Sauce Viejo
Milton Damario, el sindicado como asesino de uno de los jefes de la banda de Los Monos en Rosario, estuvo aguantándose en la zona de Sauce Viejo. Surge de la intervención telefónica a su celular que captó llamadas desde la localidad aeroportuaria y también en Santo Tomé, Desvío Arijón y la capital provincial, donde varios de los mensajes de textos que envió activaron antenas del centro santafesino.
La intervención a la línea de Damario se ordenó en junio, pero el informe de la pericia llegó hace pocos días al juzgado de Juan Carlos Vienna, que investiga a un grupo de personas vinculadas al lavado de dinero, al narco tráfico y al crimen organizado. El seguimiento al evadido está desarrollado en el cuerpo 23 del expediente. Varias fojas dan cuenta de la huída de Damario, acusado de haber matado al “Pájaro” Cantero el 26 de mayo pasado en la puerta del local bailable Infinity Night.
En las desgravaciones se advierte que tuvo una serie de contactos con personajes del hampa en Rosario, con familiares y con personas presumiblemente vinculadas al ámbito de la abogacía. Así, intercambia textos con sus familiares comentando la detención de “Macaco”, en realidad llamado Facundo Muñoz, uno de los soldaditos de Luis Orlando Bassi, jefe operativo del grupo y también prófugo.
Entre las conversaciones desgravadas se puede advertir una charla con alguien del grupo de Milton. “Tengo que llevarte 27 (en cifras por miles)”, dice el anónimo. “Traéme 22 y quedáte con 5”, corrige Milton. De los mensajes de textos surge que la pareja de Milton, Joana, visitó el 24 de junio pasado el Sanatorio Español en Rosario y que se atendió por un obstetra de apellido Maciel.
El informe que antecede a la desgrabación de las escuchas está firmado por un agente de las TOE, que omite agregar otros datos de interés, como teléfonos celulares que se mencionan en las charlas o referencias a lugares y abogados. Muchas veces se menciona a un hombre de apodo “Toro”, que hasta le aconseja a la pareja de Milton que le avise que “prenda la radio”. También se hace referencia a que “Milton compró una metra nueva”. También se expresa el temor a la vendetta de Los Monos: “la mona cantero me la va a poner”.
Los pesquisas también reconocieron otro teléfono desde donde se comunicaban Nilton y su pareja con la familia rosarina de ambos. Uno de los móviles tenía prefijo de Santa Fe y el otro de Paraná.
El celular atribuído a Damario activó antenas en la ciudad de Santa Fe (la de Telecom, en calle San Martín y otra cercana al teatro municipal, también en peatonal); Santo Tomé, Desvío Arijón y principalmente la de Sauce Viejo, la que está ubicada frente al aeropuerto. El 5 de julio pasado el comisario Marcelo Marcos le envió un informe reservado a la Fiscal Cristina Rubiolo en la que desarrola una serie de conjeturas basadas en informaciones producidas por distintos medios. El jefe policial informa que Damario está en la zona de Sauce Viejo junto a su novia y que la antena que registra sus movimientos tiene una amplitud geográfica amplia, “ya que incluye zona de islas”. Por ello, puede tener explicación la activación de antenas de Oro Verde y de Aldea Brasilera, en Entre Ríos, dos localidades que se encuentran en dirección casi recta una de otra, pero separadas por el río Paraná. El informe policial vuelve a hacer hincapié en las fluídas conversaciones con un tal “Toro”, que sería el que “cuida los intereses económicos de los negocios ilícitos de Damario en la zona sur de Rosario”, se notifica.
Damario es considerado “el sicario de Bassi”. Los investigadores establecieron que Luis Orlando Bassi, alias “Pollo” es el que está al frente de distintos negocios derivados de la venta de drogas. Poseen remises y un boliche llamado “Brújula”. Damario y “Macaco” Muñoz son considerados por los pesquisas como los brazos ejecutores de Bassi.
En la justicia Damario está imputado en varias causas. En el juzgado de instrucción 12 está acusado por el homicidio de Lucas Spina, ocurrido el 27 de enero de este año, bajo la modalidad de “ejecución a corta distancia y de varios disparos”. En el juzgado de instrucción 5 de Rosario se lo imputó por el crimen de Fabio Hernán López, ocurrido el 9 de abril pasado. Damario habría entrado a la casa del fallecido con un chaleco antibalas, disparado a discreción y fugado en una camioneta al estilo Eco Sport.
Damario también está bajo investigación del juzgado de instrucción 15 por el asesinato de Juan Pablo Colasso, ejecutado por varios disparos de arma de fuego el 16 de noviembre de 2012. Colasso era rival del grupo de los Bassi, de acuerdo a los mensajes de textos que estaban acumulados en el celular de la víctima, secuestrado por la justicia.
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