EL PRESUPUESTO 2004 SALE CON UN SUPERÁVIT DE 100 MILLONES
El ministro de Hacienda, Miguel Asensio, anticipó que el proyecto de presupuesto 2004 que enviará al Congreso tendrá una brecha de 100 millones entre las previsiones de ingresos y de gastos, lo que le permitirá transitar un escenario “menos presionado” al futuro gobierno de Jorge Obeid.
A pocos días de dejar su puesto al frente de la economía provincial, Asensio se mostró tranquilo y con la serenidad del deber cumplido. Así quedó manifiesto cuando explicó que las previsiones preliminares del superávit le permitirán transitar con tranquilidad los primeros momentos de la próxima gestión. “El presupuesto quizás pueda cerrar con equilibrio, si esto es así es porque habrán ocupado el excedente preliminar”, dijo el ministro.
Asensio, quien ayer estuvo en Rosario para disertar en una charla sobre “pasado, presente y futuro económico provincial”, organizado por la Fundación para la Integración Regional (Funif), Ambito Financiero y Nuevo Banco Suquía, desistió de dar las cifras de la disponibilidad de recursos de caja que la administración de Carlos Reutemann le deja a su sucesor, y aclaró que los compromisos de la deuda se van a reducir a fin de año, claro que en dólares y a moneda constante.
“No doy cifras, todo se va a conocer el 10 u 11 de diciembre”, dijo tajante el titular de Hacienda al ser consultado sobre la herencia que le deja a su sucesor. En cambio aclaró que la “deuda total de la provincia medida en dólares disminuirá al llegar a fin de año, eso quiere decir que en moneda constante se va a producir una reducción de los compromisos”.
El titular de Hacienda se ocupó de fijar posiciones en materia de políticas de Estado. A su juicio, el perfil del gasto público debería pasar por “recuperar la inversión y la infraestructura”, lo que actuará sobre el consumo.
Si bien no desconoció la necesidad de la actualización salarial como una forma de que la economía se reactive, se mostró partidario de la inversión en obras públicas a la hora de asignar los recursos del Estado. “El escaso grado de libertad que tenemos en materia de recursos hace que un gasto en lo salarial restrinja las políticas proactivas”, dijo.
El debate se transformó en una tribuna de destacados referentes de la economía provincial, muchos de ellos que ya pasaron por la función pública. Entre ellos estuvo presente el ex ministro de Hacienda de la anterior administración de Obeid, Hugo Garnero, quien actualmente preside el Nuevo Banco Suquía. En calidad de anfitrión, el economista insistió en que “se debe pensar en la conformación de un sistema financiero regional”, exigiendo al Banco Central (BCRA) que regulaciones a la medida de cada zona.
De todo modos criticó a Santa Fe por la “poca fuerza institucional” que existe en la provincia para exigir a la autoridad monetaria estas cuestiones.
Garnero disparó un debate que sobrevoló buena parte de la charla y estuvo centrado en cómo hacer para que se retome el nivel de inversiones en la provincia.
Para Asensio, una fórmula sería recrear el mercado de capitales donde tengan participación los estados provinciales.
Las finanzas rosarinas
El secretario de Hacienda de la Municipalidad, Angel Sciara, otro de los oradores, hizo un repaso de sus ocho años al frente de las finanzas rosarinas y criticó a la provincia en tres puntos centrales: la postergación de Rosario en materia de coparticipación, la obstaculización para la obtención de créditos internacionales a los que accedió el municipio y la negativa a la autonomía de la ciudad.
“Con la provincia no tuvimos una mala relación, pero hay que trabajar en mejorarla, especialmente en el lugar que ocupa Rosario en la coparticipación”, disparó Sciara y aclaró que la Municipalidad “no le gusta enterarse por avisos en un diario sobre los decretos que afectan a la coparticipación de la ciudad”.
El funcionario de la administración de Hermes Binner se hizo un espacio para la despedida. “Cierro con un presupuesto superavitario en lo personal”, dijo. Aunque en una charla informar dio los números de las finanzas rosarinas y aclaró que el presupuesto 2002 tuvo un superávit de 1,5% y cerrará en cero el de 2003.
En tanto su sucesor, Carlos Fernández, aseguró que en el presupuesto 2004 se prevé un gasto de 365 millones de pesos para la administración central, en el que habrá “un incremento en el área de servicios públicos”, por el peso que tendrá esta área en la renegociación de contratos de servicios.
En materia de recursos “mantendremos la composición histórica, donde los recursos propios alcanzan el 60% y los coparticipables menos del 40%.
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