EL PRESUPUESTO MUNICIPAL 2006, EN UN LIMBO LEGISLATIVO
El 2006 avanza, pero todo en el municipio se gasta sin el presupuesto aprobado para el presente período. Hace más de seis meses que la planificación de gastos y recursos para la ciudad debería haber tenido tratamiento en el Concejo Municipal. Sin embargo, todavía no se sabe en qué invierte la Municipalidad y cuáles son sus recursos.
Vayamos por parte. El presupuesto, tal como lo indica la ordenanza 10.610 de Administración Financiera, es el instrumento legal de “órdenes, autorizaciones, límites, garantías, competencias y responsabilidades de toda la hacienda pública”. En él deben detallarse los “recursos calculados y su correspondiente aplicación” y mostrarse los “resultados económicos y financieros esperados, la producción de bienes y servicios a generar y los recursos humanos a utilizar”.
Mediante la lectura de esta herramienta de gestión, cualquiera puede llegar a una idea de cuáles son las prioridades que el gabinete municipal estableció para todo un año. Qué modelo de ciudad se pretende, cuáles son las obras prioritarias y con qué recursos se van a ejecutar.
En su artículo 11, la mencionada norma aclara que los presupuestos “comprenden todos los recursos y gastos previstos para el ejercicio, los cuales figuran por separado y por sus montos íntegros, sin compensaciones entre sí”. Luego se sucede un detallado articulado de cómo se debe confeccionar esta ordenanza macro y qué debe considerar.
Cuando en noviembre del año pasado el Departamento Ejecutivo envió su proyecto de presupuesto para el año en curso al Concejo, los ediles de la oposición pusieron el grito en el cielo: para ellos no respondía a las consignas marcadas en la ordenanza 10.610. Los integrantes del bloque de Santa Fe es el Centro, por su parte, ponían la condición de que se asigne una partida para el programa Salud 24 Horas para comenzar a discutirlo. Por eso, el 27 de diciembre de 2005, se negaron a tratarlo hasta que el municipio no efectúe las modificaciones que pretendían.
En general, por medio de un proyecto de resolución que se analizó en el recinto pero no se aprobó, pedían una reestructuración completa del proyecto presentado: que se incluya una proyección de las posibles partidas que se destinarían a hacer frente al aumento salarial; un detalle del plan de obras; que se excluya la potestad del DEM para transferir partidas con fines distintos a los asignados; entre otros puntos.
Hoy por hoy
Mientras que desde el municipio aguardan que los ediles se expidan con respecto al mensaje -que lo aprueben o rechacen, pero que lo traten-, los concejales del Frente Progresista Cívico y Social, más Noelia Chiementín del ARI, se sienten como “Penélope”.
Bien viene la comparación con el personaje homérico si se tienen en cuenta los dichos de los ediles: todos quieren los detalles de inversión y consideran que es una “vergüenza” que aún no se hayan expedido desde la Municipalidad al respecto.
Lo cierto es que, por primera vez desde los tiempos anteriores a la convertibilidad de los ’90, no ocurría en la ciudad una situación de esta naturaleza. Sin presupuesto para el año en curso, el municipio se vale del reconducido del 2005 para funcionar. Mientras tanto, el expediente que contiene la planificación del 2006 continúa en las comisiones.
El intendente y los concejales opositores, en tanto, se inmolan en un mismo estado: la dulce espera. Unos y otros en segura postura. Todos los santafesinos en la incertidumbre de no saber en qué se invierten los recursos y con cuánto dinero cuenta la Municipalidad.
¿Por qué no?
La duda es por qué, si el mensaje llegó al Concejo en noviembre de 2005 y aguarda en comisiones, no se le da tratamiento.
La primera explicación es que, para radicales, socialistas y arista, el expediente enviado por el Ejecutivo no cumple los requisitos reglamentados en la ordenanza de Administración Financiera. Los concejales de la oposición quieren esos detalles.
Ahora, legalmente, el municipio no está obligado a responder al deliberativo esta inquietud. La resolución presentada por el Frente Progresista, que exigía que se amplíe la información, no fue aprobada por el cuerpo.
Por lo tanto, con el mensaje en comisiones, el Ejecutivo espera que el Concejo se expida. Mientras tanto, el presupuesto reconducido del 2005 rige las finanzas del año 2006.
La participación pendiente
En algunas ciudades, como Rosario, Buenos Aires y Porto Alegre; introdujeron el presupuesto participativo evitándose así el tipo de tirantes que se suscita en nuestra localidad entre el Concejo y el municipio.
En estos casos, son los ciudadanos a través de instituciones y organizaciones de la sociedad civil, lo que determinan las prioridades de obras y acciones que se necesitan desarrollar en cada barrio de la ciudad.
Esta, como tantas otras, es una discusión pendiente en el deliberativo local. En dos años hubo dos iniciativas, una del concejal Julio Schneider (UCR) y otra de Marta Fassino (PS), que nunca se analizaron. Además, numerosas organizaciones de la sociedad civil impulsaron debate.
Bien viene recordar que, por definición, el presupuesto participativo es un mecanismo de intervención social que permite a los ciudadanos conocer, opinar y considerar, sobre los ingresos y gastos de su localidad.
En las localidades que ya lo implementaron, establecieron consejeros, directores zonales o asambleas barriales para ponerlo en práctica. Las denominaciones cambian, lo esencial es el diálogo descentralizado y democrático con todos los vecinos de la ciudad.
Lo correcto
La ordenanza 10.610 de Administración Financiera indica claramente que antes del 30 de setiembre de cada año el Ejecutivo debe remitir al Concejo Municipal el detalle de gastos y recursos previstos para el año siguiente.
En el artículo 29 agrega que, como mínimo, deberá contener las siguientes informaciones:
– Presupuesto de recursos de la Administración Central, de cada uno de los organismos descentralizados y las instituciones de Seguridad Social.
– Presupuesto de gastos de cada una de las jurisdicciones, organismos descentralizados y las instituciones.
– Créditos presupuestarios asignados a cada uno de los proyectos de inversión y programas que se prevén ejecutar.
– Detalle del personal permanente, temporario y de horas cátedras, consignando cantidad de cargos por categoría escalafonaria y jurisdicción o entidad.
Además, debe agregar un mensaje que contenga una “relación de objetivos que se proponga alcanzar y las explicaciones de la metodología utilizada para las estimaciones de recursos”.
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