EL PRESUPUESTO PROVINCIAL BLINDADO CONTRA RECLAMOS
En medio de los reclamos del sector público por mayores salarios, del sector empresario por beneficios fiscales, y de los distintos poderes del Estado para obtener mayores partidas, el ministro de Hacienda, Walter Agosto apunta a reducir las expectativas sobre la existencia de excedente fiscal en el presupuesto 2006. El titular de Hacienda elabora por estos días el proyecto que enviará a la Legislatura a fin de mes, con previsiones de recaudación y gastos “en equilibrio”.
Aunque los números finos en algunas áreas faltan cerrarse, los trazos gruesos de la iniciativa que será presentada el 30 de septiembre en la Legislatura tendrán una estructura muy parecida a la de este año. Se estima que el gasto subirá a algo más de 5 mil millones de pesos, producto “del efecto inflacionario y de los aumentos salariales otorgados durante este año”.
Las mayores novedades podrían venir de la mano de la continuidad de la política del gobierno provincial en materia de reducción de la carga tributaria para algunos sectores de la economía (ejemplo: ley 5.110). Pero los tributos como el inmobiliario, automotor, etcétera, permanecerían sin cambios.
Tal como quedó establecido en la ley de responsabilidad fiscal, la provincia tomará como referencias macroeconómicas las previstas por la Nación para el próximo ejercicio, algo que tradicionalmente sucedía pero que a partir de ahora es norma. Así, las proyecciones serán de un crecimiento del 5% del Producto Bruto Interno (PBI) y una inflación del 9%.
Sin embargo, a diferencia del gobierno nacional, que prevé un superávit fiscal primario del orden del 3,2%, y del propio presupuesto 2005, Agosto adelantó a La Capital que el resultado del presupuesto será de “equilibrio” y no presentará un gran superávit.
Este equilibrio en las proyecciones de ingresos y gastos obedece a las previsiones sobre una moderación del crecimiento para 2006, pero también a evitar que las previsiones fiscales alienten mayores reclamos desde los distintos sectores.
En un escenario de pujas salariales que impulsan desde distintos sectores de la administración pública por mejorar sus ingresos, y en la recta final de cara a las elecciones legislativas de octubre, otros funcionarios de Hacienda reconocieron que la política salarial será lo último en definirse.
Desde distintos ámbitos del gobierno admitieron ayer que la intención de hablar de “equilibrio” en el presupuesto 2006 apunta a reducir las expectativas sobre la disponibilidad de fondos excedentes.,
De todos modos, nada está cerrado. En Hacienda aseguran que el gobierno provincial otorgó sucesivos aumentos salariales desde que asumió, que significarán a fin de año el pago de 750 millones de pesos adicionales. Y estos recursos no estaban en un inicio abiertamente contemplados en el presupuesto, sobre el cual el Ejecutivo puede operar a través de las facultades de la ley complementaria.
En principio, ninguna cartera ministerial verá multiplicados sus recursos, como sucedió este año con Producción y Obras Públicas. Agosto explicó que de los 800 millones de pesos anunciados el martes por el gobernador Jorge Obeid para obras en 2006, la provincia destinará alrededor de 450 millones de pesos (una partida apenas superior a la de 2005) y el resto será financiado por la Nación (150 millones de pesos) y otros organismos (como el fondo de estabilización fiscal e inversión pública), por 200 millones de pesos).
Las previsiones de deuda
En la mayoría de las áreas, sacando las erogaciones salariales, el ministro señaló que los incrementos responderán en su mayoría a la variable inflacionaria de aumentos de precios en los insumos.
En materia de deuda, el presupuesto no contemplará el pago adelantado de ninguno de los compromisos que tiene la provincia en 2006, estimados en 250 millones de pesos . La deuda total santafesina es de 2.500 millones de pesos, que terminará representando a fin de año el 7% del producto bruto geográfico.
Agosto señaló que a diferencia de lo que ocurría este año, cuando fue “más negocio” para la provincia cancelar deuda anticipada, en 2006 esos compromisos se encuadran dentro de los parámetros de tasas razonables. Por esto no prevé pagos anticipados, que podrían significar perder financiación para otros destinos.
Agosto se reunirá el jueves próximo junto con sus pares del resto de las provincias con el ministro de Economía, Roberto Lavagna para limar los detalles y sintonizar los números de la Nación, en materia de recaudación y gastos.
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