EL PRÍNCIPE CARLOS DEBERÁ PEDIR PERDÓN AL EX ESPOSO DE CAMILA
Un nuevo bochorno conmueve a la familia real británica. Antes de casarse, el próximo 8 de abril, el príncipe Carlos deberá disculparse ante el ex esposo de su amante y actual prometida, Camilla Parker Bowles, por haber destruido su matrimonio. La exigencia fue planteada por el obispo de Salisbury, David Stancliffe, la principal autoridad en normativas religiosas anglicanas.
Las declaraciones del alto prelado constituyen una nueva situación embarazosa para el príncipe de Gales, que se suma a otros escándalos desatados en torno al casamiento, iniciados cuando la reina Isabel II le prohibió a su hijo, de 56 años, tener sexo con su prometida la noche anterior al enlace. Según publicó la prensa, Carlos decidió contraer matrimonio con Camilla —de quien fue amante casi 30 años— para mitigar los continuos desprecios a los que era sometida por la reina.
Según el diario The Sunday Times, el obispo Stancliffe afirmó que el príncipe debe pedir perdón a Andrew Parker Bowles antes del servicio religioso que seguirá a su casamiento. “El acto de preparación para la expresión formal de esos rezos incluye la reparación de daños, la restauración de relaciones y poner seria atención en las relaciones fracturadas o dañadas por la mala conducta”, agregó.
Según las reglas de la Iglesia Anglicana, los divorciados que cometieron adulterio deben disculparse con las personas ante quienes fueron infieles, lo que puede hacerse en persona o por carta. No se sabe cuál será el mecanismo de la disculpa en este caso, dijo el diario.
La planeada boda ha enojado a algunos miembros de la Iglesia porque el esposo de Camilla aún vive. Camilla Parker Bowles, a quien la prensa británica responsabiliza por la ruptura del matrimonio de Carlos con la princesa Diana, se divorció del militar Andrew Parker Bowles en 1995. Fue después que Carlos admitiera en un documental televisivo de 1994 que había cometido adulterio. El príncipe de Gales se divorció de Diana en 1996, un año antes de que ella muriera en un accidente automovilístico en París.
Carlos y Camilla Parker Bowles se casarán en una ceremonia civil en Windsor, al oeste de Londres, que será seguida por una bendición en la capilla del castillo de Windsor.
La reina Isabel II anunció el 22 de febrero que no asistirá a la boda y que en lugar de ello se quedaría en casa mirando una de sus series de televisión preferidas. La monarca negó que se tratara de un desaire a la pareja. Entre los asistentes a la ceremonia, estarán algunas ex novias del príncipe, a quienes Carlos decidió invitar, como la chilena Lucía Santa Cruz, su primera pareja formal.
Aunque la mayoría de los británicos apoya el casamiento, se oponen a que Camilla se convierta en reina cuando Carlos ascienda al trono, posibilidad que éste ha descartado, y prefieren que su hijo William, de 23 años, suceda directamente a Isabel II. El Príncipe de Gales se lamentó por la actitud crítica de su pueblo, dijo sentirse “torturado” por los juicios sobre su vida personal, y le adjudicó a los británicos una “gran falta de compasión”.
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