EL PROFE SANTELLA, A LA HORA DEL RECONOCIMIENTO
Si hay alguien que se fue chocho de la vida de las sierras tandilenses, ése fue Julio Santella. El profe, como pocas veces, pudo completar la preparación física sin tener que soportar que alguno de “sus” muchachos sufriera el mal de las lesiones que supo atormentar en pasadas pretemporadas.
Por eso es hora de balance: “Fueron 14 días muy buenos. No tuvimos jugadores con problemas de lesiones, salvo algunas cositas menores. Logramos tener continuidad en el trabajo diario. Y también rescato la actitud y la entrega del plantel. De la mejor, en parte algo esperado porque delante hay muchos desafíos”.
—¿Trabajaron más, menos o igual que el año anterior?
—Hubo pequeñas diferencias. Quizás, el conocimiento que ahora tenemos de ellos hace que se trate de una continuidad.
—¿En qué punto están de la preparación?
—Pasamos la etapa de acumulación de trabajo. Y a partir de esta semana entramos en la afinación, es decir, velocidad y potencia. Por ahí, habrá que hacer un diagnóstico individual mucho más preciso. En definitiva vamos en búsqueda de la forma.
—Desde su óptica de preparador físico, ¿qué importancia le da a estos partidos de verano?
—En este período no preocupa la producción futbolística. Lo bueno de este año es que no tuvimos que compartir la preparación con los partidos. Y eso ayuda.
Es contundente en sus definiciones cuando habla de los chicos que hicieron su primera experiencia: “A algunos les costó más que a otros. Por ejemplo Neri Cardozo y Osella lo sintieron. Pero hay que reconocer que compensaron eso con la entrega. En cambio, chicos como Ledesma y Silvestre, que tienen 1 año de experiencia con nosotros, tuvieron alta capacidad de adaptación”.
—Profe, ¿cómo explica el caso de Cagna que, siendo el más viejo, tuvo tiempos asombrosos?
—Tiene una condición física alta, por un lado. Y es un excelente profesional, por el otro. Diego está muy motivado.
—En el club Ferrocarril Sud, en el Dique o en la Posada de los Pájaros generalmente se veía a los más grandes encabezando el pelotón, ¿qué reflexión le merece este punto?
—Es buenísimo eso. Allana los caminos. Yo siempre digo lo mismo: nada es casual. Si los líderes referentes se caen, se pinchan todos. Acá los grandes siguen con apetencias, quieren seguir ahí arriba. Entonces, eso facilita mucho la tarea de uno.
—¿Siente que después de partido que Boca le ganó al Milan usted fue reconocido como nunca antes?
—Hay cosas con impacto visual y se instalan. Esa final trajo como algo novedoso: que un equipo sudamericano supere físicamente a un europeo. En el pensamiento popular, supuestamente, los de acá, están muy por debajo de posibilidades físicas de los súper atletas del mundo desarrollado. Quizá, esa fue la razón por la cual sorprendió más de la cuenta el rendimiento físico que tuvo esa noche Boca. Siempre son placenteros los reconocimientos.
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