EL PROYECTO OFICIAL DE LEY CONTRA EL TABAQUISMO YA LLEVA UN AÑO DE DEMORA EN EL CONGRESO
Hoy se cumple un año desde que el presidente Néstor Kirchner le puso su firma al proyecto oficial de ley para controlar el tabaquismo en la Argentina. Si se sancionara, los lugares de trabajo, los restoranes y los bares, entre otros espacios públicos cerrados, se convertirían en ambientes totalmente libres de humo. Lo envió al Congreso, pero el proyecto todavía —un año después— no fue tratado en el recinto.
En la Capital, desde marzo ya no se puede fumar en edificios públicos, y desde octubre tampoco se podrá hacerlo en los bares y restoranes con salones de hasta 100 metros cuadrados; el 1º de enero quedará prohibida la publicidad de cigarrillos en la vía pública. Además, otras ciudades han impuesto severas restricciones.
La iniciativa sigue una tendencia mundial: ya no quedan dudas de que el fumar hace muy mal. Y que el humo del tabaco también produce enfermedad y muerte en los no fumadores. Por lo cual, los ambientes libres de humo son la mejor medida de protección.
Hay evidencias científicas, recopiladas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) que demuestran que la división en áreas entre fumadores y no fumadores no sirven para proteger la salud de todos. En la Argentina mueren 40.000 personas por año por enfermedades atribuibles al tabaquismo, de las cuales 6.000 son fumadores pasivos.
Sin embargo, el Congreso aún no se encargó de decidir sobre el asunto. En las próximas semanas, algunos senadores se reunirían en una sesión plenaria para hablar de la ley antitabaco. Seis comisiones del Senado tienen el proyecto oficial que había sido impulsado por el ministro de Salud, Ginés González García, quien en junio de 2005 fue premiado por la OMS por “promover prácticas saludables que contemplen tanto el dejar de fumar como la protección a los fumadores pasivos”, como las campañas para dejar de fumar (www.dejohoydefumar.gov.ar).
Este año se presentaron dos proyectos más en el Senado. El autor de uno de los proyectos es el senador rionegrino Luis Falcó (UCR), quien está de acuerdo con prohibir el fumar en lugares públicos y cerrados, pero “pone más énfasis en la prevención, con campañas educativas, y en crear fondos especiales para la reconversión de los cultivos tabacaleros en el norte del país”, según dijo a Clarín.
El otro proyecto había sido presentado por la senadora jujeña Liliana Fellner (del partido Frente para la Victoria) y establece la división en áreas para fumadores y no fumadores. Un punto que va en contra de la tendencia mundial: ya hay leyes que establecen los ambientes 100% libres de humo en Irlanda, Noruega y Nueva Zelanda (desde 2004), Italia, Malta y Suecia (desde 2005),Uruguay, Escocia y Bermuda (2006) y muy pronto Inglaterra. Además, hay normas similares en 9 de las 13 provincias de Canadá, 11 de los 50 Estados de los Estados Unidos de América (incluida la ciudad de Nueva York) y 7 de 8 estados de Australia.
En la Cámara de Diputados hay otros seis proyectos. Según el presidente de la comisión de Acción Social y Salud pública, Juan Héctor Sylvestre Begnis (PJ-Santa Fe), “se consensuará un proyecto de ley que sería muy parecido al del Gobierno: plantea la creación de ambientes libres 100% de humo, aunque se dejaría de lado las cuestiones impositivas”.
El diputado reconoció a Clarín que desde el año pasado representantes de las empresas tabacaleras van al Congreso a presionar por diferencias: “La industria tabacalera ya sabe que no va a poder ganar más. Está buscando cómo perder menos. Planteó respetuosamente que se permita la publicidad por Internet y que el tabaquismo permitía recaudar impuestos”. Estuvo optimista: “En menos de un mes, sale una ley nacional antitabaco”.
Pero no todos están tan confiados. En el Ministerio de Salud, según pudo averiguar Clarín, ven con preocupación que se sancione una “versión descafeinada —con medidas como áreas de fumadores y no fumadores— y que se pierda esta verdadera oportunidad de controlar el tabaquismo”.
Los legisladores no decidieron, pero la gente sí parece estar a favor del cambio. En las provincias de Santa Fe, Tucumán y Córdoba, las leyes antitabaco resultaron exitosas. Y una encuesta de la cartera de Salud a 1.200 personas de entre 13 y 64 años reveló que el 81% de la gente está a favor de prohibir fumar en lugares públicos, incluyendo a 7 de cada 10 fumadores.
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