EL PROYECTO OFICIAL PARA REFORMAR LA JUSTICIA MILITAR CUENTA CON EL APOYO DE BALZA
La intención oficial de derogar el viejo Código Militar y reemplazarlo por un nuevo sistema de justicia interna que, entre otros puntos, no prevé castigos para la homosexualidad en las Fuerzas Armadas sumó un apoyo de peso. Fue el del ex jefe del Ejército y embajador en Colombia, Martín Balza, aseguró que se trata de “un avance muy grande”.
“En una oportunidad, durante mi gestión, propuse varias reformas al código militar. Pero más que reformas, planteé la necesidad de hacer un código nuevo”, planteó Balza en declaraciones a radio Mitre.
El ahora diplomático también descartó que la reforma genere conflictos en el interior de las FF.AA.: “No puedo descartar que algún trasnochado tenga prejuicios raciales, pero no lo he percibido institucionalmente. El Ejercito argentino no es un ejército confesional”, concluyó.
El Gobierno nacional espera enviar al Parlamento antes del 31 de este mes el nuevo proyecto de justicia militar, según reveló hace unos días la ministra de Defensa, Nilda Garré.
Clarín accedió a los anteproyectos de ley que fueron elaborados por una comisión especial de juristas convocados por el Gobierno en marzo. Hace dos semanas, los textos fueron girados por Defensa a las tres fuerzas, que no participaron del proceso y en las próximas horas deberán hacer saber sus “observaciones”.
Como ya se informó, el cuestionado Código de Justicia Militar (CJM) que rige desde 1951 será derogado, y desaparecerá la jurisdicción penal militar. Los delitos militares serán ventilados en la Justicia civil y para eso habrá una reforma del Código Penal que incorporará delitos específicamente castrenses. En este aspecto trabajó particularmente el juez de la Corte Suprema de Justicia, el penalista Raúl Zaffaroni.
Con la decisión política ya tomada por el Gobierno de eliminar la Justicia penal militar, la expectativa mayor está centrada en el nuevo Código de Disciplina.
La homosexualidad ya no será castigada — el CJM preveía severas penas, como degradación, destitución y prisión- y aparecen figuras novedosas como la discriminación y el acoso sexual, que serán sancionados como faltas graves. En cuanto a las sanciones, hay una que ya genera polémica entre los pocos uniformados que se enteraron de la iniciativa: la aplicación de multas con descuento de los sueldos.
La sintonía de Balza con el proyecto es tal que la iniciativa confirma algunas de sus resoluciones durante el paso por la Fuerza. Por ejemplo, el calabozo desaparecerá definitivamente como figura, si bien el Ejército lo había prohibido por resolución del actual embajador en Colombia a mitad de los 90.
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