EL PT DESCARTA UN PACTO PARA FRENAR DENUNCIAS DE CORRUPCIÓN
El Partido de los Trabajadores (PT) puede llegar a un acuerdo con la oposición sobre una agenda mínima de proyectos en el Congreso, pero descartando cualquier pacto para detener investigaciones sobre un escándalo de corrupción, dijo Tarso Genro, presidente del acosado partido de gobierno, según una entrevista publicada ayer por el diario O Globo.
“Se puede hacer un pacto sobre una agenda mínima en el Congreso para que el país no se pare”, dijo Genro al diario. “Pero no para pactar en torno a la corrupción. Tenemos que investigar profundamente esa corrupción sistemática. No se puede hacer un pacto de omisión”, agregó. Indicó además que el presidente Lula da Silva no debería desistir de una reelección en los comicios del 2006.
“Creo que un gran dirigente no debe desistir de su lucha. Si desiste, da un testimonio que no le gusta su lucha. Pero la cuestión (de la reelección) deberá ser analizada recién el próximo año”, señaló.
Las declaraciones del líder del PT se producen casi en vísperas de que uno de sus fundadores en 1980 y una de sus figuras más emblemáticas del partido —el ex ministro jefe de gabinete y diputado José Dirceu— comparezca el martes ante la Comisión de Etica del Congreso.
Esa comisión investiga la conducta de parlamentarios, ya sea por estar señalados de irregularidades, como por razones netamente administrativas como su inasistencia a las sesiones del Congreso. La comisión tiene facultades para recomendar el desafuero de un legislador.
Dada la cercanía de Dirceu con Lula, existe expectativa sobre la comparecencia del ex ministro ante la probabilidad de que surjan revelaciones que eventualmente vinculen directamente al mandatario al escándalo.
Ministros del gobierno han dicho que iniciarán esta próxima semana conversaciones con líderes de partidos aliados y de la oposición para negociar una agenda de proyectos a votar en el Congreso. Las cámaras inician el lunes, después de un mes de asueto, su segundo período ordinario de sesiones que se extiende hasta el 15 de diciembre.
Las denuncias estallaron en junio cuando en entrevistas periodísticas el diputado ex aliado al gobierno, Roberto Jefferson, afirmó que dirigentes del PT, con ayuda de Dirceu, pagaban sobornos de 30.000 reales al mes (unos 12.500 dólares) a congresistas aliados para que votaran a favor del gobierno, así como que los fondos provenían desde contratos sobrefacturados en empresas estatales como de un empresario publicista.
El PT ha negado los sobornos, mientras el ex tesorero del partido Delubio Soares admitió el 20 de julio al comparecer ante una comisión del Congreso que investiga las denuncias, que contrajo en el 2003 y 2004 préstamos bancarios por casi 40 millones de reales (unos 17 millones de dólares) para financiar deudas y campañas y que no los declaró a las autoridades electorales.
Este contenido no está abierto a comentarios

