EL PT DUPLICÓ LA CANTIDAD DE CIUDADES QUE CONTROLA EN BRASIL
El día después de las elecciones municipales del domingo, primer examen democrático para el gobierno de Lula da Silva, el Partido de los Trabajadores salió airoso en uno de sus objetivos. A su fortaleza histórica en las grandes ciudades, le sumó ahora una constelación de pequeñas y medianas intendencias en todo Brasil.
Con un récord de 16,1 millones de votos, se ubicó además como el partido más votado en estas elecciones, frente a los 13,5 millones cosechados por el Partido Socialdemócrata que comanda el ex presidente Fernando Henrique Cardoso.
Así, el PT pudo más que duplicar las alcaldías conquistadas en 2000. De las 187 que obtuvo entonces pasó el domingo a gobernar 395, con chances de superar holgadamente las 400 después de la segunda vuelta, que será el domingo 31.
El mapa político brasileño pos primera vuelta electoral revela las líneas de crecimiento del partido de Lula. Están en el norte, nordeste y centro del país. Con la victoria asegurada en 6 capitales, sólo dos de estas: Belo Horizonte (Minas Gerais) y Recife (Pernambuco) tienen base económica industrial. Las otras cuatro: Macapá, Palmas, Río Branco y Aracaju, son ciudades con menos de 200 mil habitantes, en regiones de mayor atraso económico.
En cambio, el PT vivió un retroceso en lo que fue su base tradicional: el sureste y el sur del país. Así, hizo la peor elección de su historia en Río de Janeiro, donde llegó al quinto lugar (con 6% de los votos). Y no consiguió que sus intendentes en San Pablo y Porto Alegre, candidatos a la reelección, pudieran imponerse en el primer turno.
Roberto Figueiredo, profesor de ciencias políticas en la Universidad de San Pablo, no se sorprendió de los resultados en la capital gaúcha, dónde el Partido de los Trabajadores aspira a conseguir su quinto período de gobierno. “La política tiene ciclos —declaró el especialista—. El PT cumplió cuatro gestiones en el poder en Porto Alegre. Y cuando un mismo grupo se perpetúa por tantos años, se le exigirá a cada nueva elección un puntaje más alto”. Pero si el PT llega a perder en esa ciudad sería una señal muy complicada. Significaría que algo falla en la política partidaria, o, tal vez, que hay una rebelión de las regiones más desarrolladas contra una política económica que privilegia un abultado superávit fiscal y mantiene altas tasas de interés en aras de combatir la inflación.
Como sea, el partido del presidente Lula tiene chances de llevarse el 31 de octubre 24 de las 44 grandes ciudades donde se va a segunda vuelta. Dentro de ellas, figuran 9 capitales. Los “tucanos”, como se llama a los militantes socialdemócratas, competirán en 20 grandes distritos (con más de 200.000 electores). Entre ellos, deben confrontar en una decena de ciudades.
La socialdemocracia, que no obtuvo capitales en la primera vuelta, podrá llevarse en la segunda la más importante: San Pablo. Ayer mostró su garra en el estado paulista al llegar primero en las elecciones de grandes ciudades provinciales, como es el caso de Campinas y Ribeirao Preto. En este distrito del oeste paulista, que gobernó hasta 2002 el actual ministro de Hacienda, Antonio Palocci, el PT sufrió una pesada derrota.
Peor le fue al Partido de los Trabajadores en la capital carioca. En Rio de Janeiro el candidato a la intendencia Jorge Bittar, que salió quinto, no tenía consuelo. Acusó de su fracaso a las políticas “impopulares” del gobierno.
Otra sorpresa para el PT vino por “izquierda”. En Fortaleza, capital de Ceará, entró en el ballottage una militante de ese partido, Luizianne Lins, despreciada por la cúpula de la organización que la consideraba una “radical”. Esta joven cearense debe disputar el gobierno municipal el domingo 31 con el candidato del Partido del Frente Liberal, Moroni Torgan. Ayer, los líderes del PT juraron que ahora sí apoyarán a la candidata menospreciada.
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