EL PUEBLO QUE REFLOTA SU HISTORIA PARA SALVARSE DE LA DESAPARICIÓN
Oratorio Morante está perdido en el mapa, 90 kilómetros al sur de Rosario, a la derecha de la autopista a Buenos Aires. Unas siete casas, detenidas en el tiempo, integran su breve trama urbana. Pero ahora está decidido a ganar un lugar en el mundo. Gracias a la iniciativa de la comuna de Godoy -de cuya jurisdicción depende- los pobladores quieren transformarlo en un lugar histórico que atraiga al turismo y, por tanto, lo salve de una lenta extinción. Para ello, Godoy-Oratorio Morante se transformó en el primer núcleo santafesino en sumarse a los programas que lleva adelante la ONG Responde, dedicada a la recuperación social de poblados nacionales en riesgo de desaparición, a través de proyectos de desarrollo innovadores que favorezcan la participación y el compromiso de los integrantes de esas comunidades.
“Nuestra pirámide de población es como un reloj de arena. Tenemos gente mayor y muchos niños, pero en el medio no están los jóvenes y adolescentes que dejan el pueblo en busca de otros horizontes”, cuenta Nora Mendonca, de 42 años de edad y ocho como jefa comunal -enrolada en la UCR- de Godoy. De acuerdo al censo, en 2001 el pueblo contaba con 1424 habitantes. El retroceso queda marcado: en el año 1991 tenía 1537 y en 1980, 1698. Muchos aun recuerdan que, medio siglo atrás, los pobladores eran 5700. Pero a lo largo de medio siglo, vivió un proceso de despoblamiento común a otras localidades del interior (ver cuadro). “Mucha gente se fue a trabajar a las fábricas de ciudades cercanas como San Nicolás, a lo que se sumó la falta de accesos cómodos, lo que nos fue aislando”, cuenta Mendonca.
Aunque a la gente le cueste asumirlo, el proceso de despoblación puede terminar en un pueblo fantasma. Por eso, cuando Mendonca conoció los programa que lleva adelante Responde, no dudó en ponerlos en marcha, constituyéndose en el primer poblado de la provincia asesorado por esa ONG. “Queremos revalorizar la historia de Oratorio Morante, que tiene ese rango religioso desde 1770. Era una posta del camino real al Alto Perú y en su cementerio están las cruces que marcan donde yacen muertos de las batallas históricas de Pavón y Cepeda”, cuenta Mendonca. Al costado histórico, se suma la riqueza natural de la zona, que también se prevé incorporar como un circuito para el disfrute de los visitantes.
Por lo pronto, une de las casas más antiguas de Oratorio Morante será adaptada para funcionar como “almacén de ramos generales”, incorporando la capacidad culinaria de una de las pobladoras del paraje, ubicado a 11 kilómetros de Godoy. El relevamiento realizado por la jefa comunal permitió detectar el trabajo artesanal de muchos vecinos, dispuestos a ofrecer sus manufacturas.
La cercanía a grandes centros poblados, principalmente Rosario, es uno de los argumentos para gestar una oferta de turismo rural, ya ampliamente desarrollada en la provincia de Buenos Aires. Pero para desarrollar servicios, Mendonca considera imprescindible contar con aportes financieros, que están gestionando ante una gran empresa nacional con presencia en la zona. Y también será necesario vencer la resistencia de algunos pobladores locales que no creen que el pueblo corra riesgo de extinción.
La organización Responde brinda su servicios de tutoría a Godoy-Oratorio Morante, así como ya lo hizo con localidades de la provincia de Entre Ríos. “El sur de Santa Fe es una zona que puede explotar su pasado histórico para desarrollar oferta turística y así evitar la desaparición de muchos poblados pequeños”, resume Marcela Benítez, presidenta de la ONg que surgió a partir de un trabajo de investigación del Conicet sobre 600 pueblo de la Argentina en riesgo de desaparición. “Godoy cuenta con un teatro para 300 personas que tiene una de las mejores acústicas del país”, destaca entre las potencialidades del pueblo. También se trabaja para adaptar tres casas de Godoy para el alojamiento de turistas de fin de semana.
También se analiza la posibilidad de incorporar a otros pueblos del sur provincial al proyecto de “coletren”, un viejo ómnibus Mercedes Benz 1114 adaptado para circular tanto por las vías del ferrocarril como en caminos, que estará al servicio de la comunicación entre localidades y del turismo rural.
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