EL PUENTE SOBRE EL SALADO SE TERMINARÁ EN SETIEMBRE
Los contratiempos que atrasaron primero el inicio de las obras y paralizaron durante varios meses la ejecución del puente sobre la autopista Santa Fe-Rosario quedaron atrás. De acuerdo a la información aportada por Dycasa, la fecha prevista para la habilitación al tránsito de la mano que corre en sentido este-oeste es el 10 de septiembre.
Por estos días, los obreros están abocados a la confección de 8 cabezales de recalce que permitirán -una vez colocados- montar las vigas, hacer la losa, las veredas y finalmente los 60 metros de pavimento necesarios para vincular el viejo puente con las dos ampliaciones laterales. El tiempo estimado de ejecución es de dos meses y medio.
Paralelamente a estos trabajos, los 34 obreros -de Dycasa y de firmas subcontratadas- realizan tareas de remoción de las viejas fundaciones del puente para evitar que éstas interrumpan en el paso del agua; avanzan en la construcción de los taludes y en la extracción de suelo.
Más seguro
El puente que en 2003 tenía 157 metros de largo contará con 580 metros a partir de septiembre. Esta ampliación, que multiplica casi por cuatro la capacidad de escurrimiento del agua, está acompañada por otras medidas que vuelven más segura la estructura.
“Los pilotes tienen 1,50 metros de diámetro y 50 metros de largo y en lugares en donde trabaja el río se construyeron de 56 metros de largo. Todos ellos están enterrados 40 metros por debajo de la superficie”, explicó Raúl Falbo, responsable de obra de Dycasa.
Juan Carlos Stiefel, representante de Aufe, explicó a El Litoral que al colocarse pilotes de mayor superficie de apoyo y profundidad se logran buenos resultados. “Por un lado el pilote tiene mayor capacidad para resistir la carga y al estar enterrado más hondo logra estar más protegido frente a la socavación del río, efecto que se reduce también al ampliarse la luz del puente y pasar el agua a menor velocidad”, afirmó Stiefel.
Las trabas
Consultados acerca de las marchas y contramarchas que retrasaron la normal ejecución de los trabajos, tanto Stiefel como Falbo señalaron la falta de previsión que se tuvo al no contemplar en los pliegos licitatorios el traslado del gasoducto, que obligó a paralizar la obra durante 4 meses. El ducto, se encuentra hoy colgado del puente del lado sur, y está en pleno funcionamiento desde el 12 de abril, fecha en que fue habilitado por Litoral Gas.
Otro factor que demoró la obra fue la existencia de tableros provenientes de una inundación anterior que quedaron en el fondo del río y obstaculizaron la colocación de los nuevos pilares. Falbo comentó que para poder realizar el trabajo y colocarlos a la profundidad que estaba estipulada, un equipo de buzos debió remover el material.
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