EL QUE A PEDAL ANDA, DE INQUIETUD SE DESANDA
Las experiencias a pedal de Pedro, Carlos, Florencio, José y Francisco, quedaron impresas en una nota titulada “La difícil convivencia de vecinos con el tránsito de las avenidas”, que publicó El Litoral. Su vivencia cotidiana montados en bicicleta, hace surgir nuevos interrogantes y dudas.
Como ellos, cada uno de los santafesinos que enfrentan los días pedaleando porque la alternativa del colectivo les resulta muy costosa, saben que es “cada vez más peligroso”. Es que, como dijo Pedro, “son todos muy imprudentes, nadie respeta nada, tiene que fijarse uno porque sino lo pasan por arriba, no hay cultura para manejar”.
La ley, que todo lo contempla y contiene, advirtió esta situación y la reglamentó mediante la ordenanza 10.789 sancionada el 4 de octubre de 2001. En ella, el Concejo Municipal dispuso la “planificación y ejecución de un sistema red de circulación para ciclistas” en la ciudad, con el objetivo de consolidar una vía de “comunicación y transporte”.
Para que la intención reglada se vislumbre en las calles, el artículo dos de la norma obliga al Ejecutivo municipal a que en todo proyecto de “ampliación, refacción, construcción y/o ejecución de avenidas de circulación primaria o troncales” que se formalicen en la ciudad, se incorpore obligatoriamente la “construcción y/o previsión de una traza destinada a sendas para ciclistas”.
En castizo: cada arreglo, proyección o construcción -cualquiera sea-, que se haga en cualquier calle o avenida de Santa Fe, para poder concretarse debería contemplar una bicisenda. Para garantizar el cumplimiento de la ordenanza, el municipio deberá verificar, “en la autorización correspondiente de ejecución de obra”, que se dé cumplimiento a esta disposición.
Será, además, el propio municipio quien determinará “lugares para el emplazamiento de estructuras para el estacionamiento de bicicletas, las que se ubicarán en lugares aledaños a las ciclovías”.
HECHA LA LEY…
Lo cierto es que esta ordenanza, como la gran mayoría, no se respeta. Por eso en las reformas de diferentes arterias de la ciudad, como Av. Alem o Facundo Zuviría, no existen ciclovías.
Ante tamaño olvido, los concejales Leonardo Simoniello y Jorge Henn (UCR Encuentro) reclamaron su implementación mediante un proyecto de resolución aprobado por el cuerpo en setiembre del año pasado. Es más, pidieron que el Ejecutivo remita al deliberativo local un “programa de sistematización vial para circulación de ciclistas” según lo previsto en el articulado de la explicada ordenanza.
La nada, silencio, ausencia de informes y proyectos, fue la respuesta del municipio al Concejo Municipal. Por si no se habían enterado de esta legislación, los concejales volvieron a recordarle a los funcionarios municipales de qué se trataba. Así, el artículo 2° de la resolución indica que el programa “debe incluir un plan a corto y mediano plazo para la demarcación de circuitos de circulación para ciclistas”.
Para que no quede lugar a dudas, la norma remarca que el “programa” se refiere a la “construcción de ciclovías y/o carriles selectivos para uso exclusivo de este medio” y la “señalización horizontal y vertical necesaria que determine la veda para el desplazamiento de estos vehículos por aquellas arterias que por sus características de circulación o por contar con vías alternativas no sea conveniente el uso de bicicletas”.
La idea, repite nuevamente, es que de esta manera se pueda constituir una “red de circulación totalmente combinada”, que sea útil y segura para el “desplazamiento de ciclistas por el ejido municipal”.
Por si no quedaba claro, en marzo de 2004 el Concejo aprobó una iniciativa que incorporará al Reglamento General de Tránsito normas para la “circulación y uso de bicicletas”. Aquí se estableció que el Ejecutivo debía adecuar la “determinación y demarcación de espacios específicos para el uso y desplazamiento de bicicletas” con el fin de “conferir seguridad de vías en calles y avenidas de mayor flujo vehicular tanto para ciclistas como para otro tipo de vehículos”.
Los ciclistas, de cumplirse esta norma, estarían circulando por “arterias preferenciales”, que corresponden a un “carril perfectamente demarcado, sobre el lateral izquierdo cuyo ancho no será menor a un tercio del de la calzada total”.
PARA EL CICLISTA
Quien va montado en la bici también tiene que cumplir con algunas normas. En una de las modificaciones que el Concejo realizó al Reglamento General de Tránsito se determina que “todos los conductores de bicicletas” tienen que “respetar las normas generales que rigen para cualquier tipo de vehículo”.
También indica que los que pedalean por la ciudad, que no pueden ser menores de 12 años, tienen que circular por el lateral izquierdo en calles de sentido único y por el derecho en las de doble circulación. Y deben hacerlo con las bicicletas en condiciones y con los siguientes accesorios: elementos retrorreflectivos en pedales y ruedas; dispositivo posterior de luz roja intermitente para horarios nocturnos y frenos en ambas ruedas.
No pueden estacionarlas en veredas, canteros, columnas, postes, árboles, rejas o “cualquier otro elemento fijo en donde se dificulte la normal circulación peatonal o de otros vehículos u ocupando espacios públicos o con otros destinos específicos”.
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