EL RECLAMO DOCENTE DEMANDARÍA AL GOBIERNO UNOS 600 MILLONES DE PESOS
Aumentar los salarios a los docentes le implicaría al gobierno provincial desembolsar en el año cerca de 600 millones de pesos, algo que para la ministra de Educación, Carola Nin, es “desmedido” y que haría prácticamente nula la posibilidad de otorgar una recomposición salarial al sector. A raíz de esto, las posiciones aparecen cada vez más encontradas y todo indica que será muy difícil que las clases comiencen el próximo 1º de marzo.
Según confirmaron desde el gobierno provincial, para aceptar el reclamo docente que exige, entre otras cuestiones, llevar el básico de 210 a 400 pesos más aportes patronales y aguinaldos, el Estado debería desembolsar unos 574 millones de pesos. Claro que a esa cifra hay que agregarle las otros reclamos que solicita Amsafé, entre los que se encuentran la jerarquización de la antigüedad, la recomposición de las horas cátedra y la modificación a la actual ley de jubilaciones.
Así, la cifra ronda los 600 millones y parece no hacer muy feliz a los funcionarios del Ministerio de Hacienda, desde donde la negativa al aumento de sueldos docentes sería tajante. Es más, no son pocos los que desde el gabinete de Jorge Obeid recuerdan “el gran esfuerzo” que en materia salarial se hizo el año pasado y aseguran que este año “no se puede otorgar un nuevo incremento de sueldos”.
Es que a fines de septiembre, y cuando los maestros cumplían el noveno día de huelga del mes, el gobernador anunció la eliminación del descuento por presentismo (un histórico reclamo gremial), llevó el salario básico docente de 145 a 210 pesos y subrayó que ningún maestro cobrará menos de 650 pesos de bolsillo, cifra a la que se suma el incentivo docente.
Ahora, este nuevo reclamo gremial parece no encontrar eco en los despachos oficiales y la confrontación hace cubrir con un manto de dudas el inicio del ciclo escolar.
En el gobierno provincial también son conscientes de que cualquier incremento que se otorgue al sector docente provocaría una catarata de reclamos que en el mismo sentido se haría desde otros estamentos de la administración provincial, algo que por estos días no podría ser aceptado.
Así, la ministra Nin está convencida de que los dirigentes de Amsafé “ya tienen decidido el paro y por eso solicitaron todos estos reclamos”. Con este panorama como telón de fondo, es poco probable que las clases comiencen el 1º de marzo, por lo que la promesa oficial de dictar este año 180 días de clase, podría esfumarse.
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