“EL REFUGIO” DE OSVALDO QUIROGA, VUELVE AL AIRE EMITIENDO SU “PROGRAMA DESPEDIDA”
La pantalla estatal emitió anoche el “último programa” de un ciclo que, en rigor de verdad, no terminó ni termina. Mercedes Sosa, Beatriz Sarlo y Pérez Celis participaron de la entrega grabada. En la apertura, el jefe de Gabinete dijo que era un “error” levantar el programa y aseguró su continuidad.
“¿Por qué dices que regreso cuando nunca he partido?”, escribió uno alguna vez. Con el programa de Osvaldo Quiroga, “El refugio de la cultura”, puede decirse algo parecido. Volvió sin irse. O, según lo visto anoche, Quiroga se despidió para, finalmente, no marcharse. La efectiva partida, de todas formas, había sido algo más que una amenaza: fue de conocimiento público que la señal estatal había tomado la decisión de levantar su programa. Es más, hasta el conductor había recibido su propio telegrama (propio no porque se lo hubiera enviado él mismo, claro).
La decisión por lo visto estaba firme: su programa, dedicado a la difusión y debate literarios, se levantaba. Y la misma suerte tenía hasta hace poco Cristina Mucci y su programa “Los siete locos”. A partir de entonces, las voces de queja fueron muchas. Especialmente en diarios, revistas y radios se conoció la (justificada) indignación que provocaba dejar sin aire a dos de los pocos programas culturales que tenía la pantalla abierta. Esta protesta tuvo sus frutos y en cuestión de días se dio marcha atrás y se conoció una buena nueva: los programas, al final, seguían. No se levantaban.
Este sacar y poner fue tan rápido que no hubo siquiera tiempo de extrañarlos. El último lunes, Osvaldo Quiroga grabó el que entendía era su último programa, éste que se vio finalmente ayer jueves. Ahí recibió, entre otros, a Mercedes Sosa, Beatriz Sarlo, Pérez Celis, Cristina Mucci, María Seoane y Orlando Barone. Desde el fresquito material grabado, cada uno de ellos dijo lo suyo en torno, y en contra, de la fallida decisión. Hubo quejas, pedidos, emoción y despedidas.
Pero, como se ha dicho, entre el lunes y el miércoles hubo más que un feriado. Hubo contramarcha en la decisión original y de eso también dio cuenta la apertura. Anoche, Alberto Fernández, el jefe de Gabinete, apareció sentado junto al conductor y, ante las cámaras de TV, dijo que había sido un “error” esto de haberlo dejado sin aire. Remendando el error, decía, aseguraba su continuidad. La de Quiroga y también la de Mucci.
Este particular “dos en uno” que fue el programa, con despedidas y bienvenidas al mismo tiempo, tuvo también sus destacados pasajes. Especialmente emocionantes fueron las palabras de Mercedes Sosa, cuyo desacuerdo con esa culminación anticipada conmovió a Quiroga casi hasta las lágrimas. El debate en torno al rol que debería tener el canal público también dejó sus perlitas. Los invitados hablaron sobre la gestión del Gobierno en el ámbito cultural, recordaron la necesidad de establecer una política de medios públicos y trajeron a colación los pendientes en la Biblioteca Nacional y el Fondo Nacional de las Artes.
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