El representante de la comunidad en el Iturraspe pidió un esfuerzo a los profesionales médicos
Mariano Figueroa detalló a qué se debe la demora registrada en la reparación de los quirófanos del hospital público. Además, confirmó que en ejercicio de su cargo, solicitó a quienes se desempeñan en ese efector que realicen un esfuerzo para recuperar el tiempo perdido ampliando los horarios programados para intervenciones. Ese pedido fue desestimado ayer por Silvia Bogliolo, jefa de Enfermería.
Mariano Figueroa (LT9)En diálogo con LT10, Figueroa aseguró que “representar a la comunidad, que es la que más sufre, es una gran preocupación que estamos planteando tanto en el Concejo de Administración como con el personal y los trabajadores de quirófano”. Si bien reconoció que “el arreglo de los quirófanos era algo necesario y se ha realizado una reparación a fondo”, relató que nunca estuvo de acuerdo con el cierre de las salas.
Vale recordar que el total de las tareas no está concretado, a punto tal que dos de los cinco espacios dispuestos para cirugías continúan sin actividad. Tal como enumeró, hasta ahora, “se sacó la capa de azulejos y la mezcla que estaba, se colocó otro material, se pintó con una pintura especial que lleva un tiempo de secado mucho mayor que cualquier otra, se arreglaron puertas y se readecuaron las lámparas que iluminan el sector quirúrgico”. Según dijo, “esto llevó tiempo, un poco más de lo que hubiéramos pensado”.
Ahora, a cuatro meses del inicio de las tareas, mencionó que resta la colocación de los aires acondicionado “que no son cualquier equipo sino que extraen el aire y lo ingresan con 100% de pureza. Eso nos ha traído una demora mayor porque pensábamos en un presupuesto de $150.000 y nos están pasando uno mayor, a punto tal que estamos pensando en reiniciar la labor con aire acondicionados split hasta tanto podamos colocar los otros”, describió.
El pedido polémico
El representante de la comunidad, planteó formalmente la posibilidad de que los profesionales que se desempeñan en el área, realicen un esfuerzo para ponerse al día con la cantidad de operaciones que no se concretaron mientras los salones no funcionaban. “Yo lo dije públicamente y por escrito: esto requeriría un esfuerzo extraordinario de profesionales y trabajadores”, explicó. Al respecto, insistió en que fue “simplemente un llamado, desde mi responsabilidad como representante de la comunidad, de lo que significa reprogramar una cirugía”.
“Yo pido un esfuerzo extraordinario de sentarnos a planificarlo”, aunque adelantó que “no será sencillo”. De todos modos, insistió en que la situación de privilegio de todos aquellos que poseen trabajo, obra social y demás beneficios, “ameritaría un esfuerzo extraordinario” y “sería un excelente mensaje a la sociedad”. A modo de ejemplo, comentó que “el servicio de otorrinolaringología tenía una lista de espera muy larga y toma un día a la semana en que opera desde el primer minuto hasta el último para acelerar”.
En ese sentido, Figueroa Sobrero pidió que se tome en cuenta la situación de las personas del interior santafesino que arriban a la ciudad capital “con su bolsito” y lo que “significa para ellas” la reprogramación de una intervención. “Tenemos que organizarnos y resolver los problemas para que el ciudadano no se sienta postergado y rechazado por el sistema de salud”, acotó.
La solicitud no fue vista con buenos ojos por la jefa de Enfermería del “J.B. Iturraspe”, Silvia Bogliolo, quien ayer se había referido a la situación. Sobre ello, la empleada afirmó que “algunos miembros del Consejo como el señor Figueroa, puso un malestar general entre la comunidad, el personal y los miembros del quirófano que nos invita a trabajar más horas y los sábados cuando eso se está haciendo para tratar de sacar la cantidad de cirugías atrasadas que hay. Cuando escuchamos estas declaraciones hace mucho mal porque pone un malestar general entre todos que no corresponde”, amplió.
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