EL RETROCESO: MIRTA CHÁVEZ SE NEGÓ A DECLARAR POR EL CASO FERNANDA
Las expectativas generadas por la posibilidad de que declare la esposa de Miguel Angel lencina, Mirta Analía Chávez, y se pudiera avanzar en la causa por la desaparición de la joven Fernanda Aguirre, se esfumaron ayer después del mediodía.
Fue cuando el defensor oficial del Juzgado Federal de Paraná, Juan Carlos Aguirre, informó que su defendida decidió abstener a declarar ante el fiscal federal Mario Silva, tal como estaba previsto. El hecho provocó la obvia molestia en los investigadores policiales y judiciales, ya que se esperaba que la mujer pudiera aportar datos claves para determinar el paradero de la joven. Por su parte, el abogado de la familia de la menor desaparecida en San Benito, Julio Federik, dijo que “hay nuevas esperanzas” para encontrar a la pequeña y sostuvo que “varios testigos” concurrieron a declarar en los últimos días, aunque no brindó detalles.
Federik no quiso dar ninguna especificación sobre los testigos que comparecieron ante el fiscal Silva en las últimas horas, pero se mostró optimista con el avance de la investigación y las posibilidades de encontrar a Fernanda. “Hay nuevas esperanzas”, reiteró varias veces, ante la insiste pregunta de los periodistas.
Además, ayer estuvieron los padres de Fernanda el Juzgado Federal. Llegaron cerca de las 11 y se reunieron con el fiscal para brindarle datos sobre la personalidad de la menor, “y algunas cuestiones que en su momento no se precisaron”, indicó Federik a la salida de los Tribunales, pasadas las 13.
Según pudo saber ANALISIS DIGITAL, algunos de esos testigos concurrieron el viernes a la mañana -en que se produjo el suicidio de Lencina, en la Comisaría Quinta de Paraná- para informar que el domingo 25, en el entretiempo del partido Argentina-Brasil, vieron salir “a dos personas” desconocidas de una zona de campo ubicada frente a los cementerios de San Benito. Es decir, casi una hora y media después de producido el secuestro de la joven, que se habría registrado entre las 16 y las 17. Y por lo menos uno de ellos respondería a las características de Miguel Ángel Lencina, quien en esa jornada tenía el pelo más largo. De hecho, según se confirmó, cuando regresó el martes 27 de julio a la Unidad Penal número 4 de Concepción del Uruguay, lo primero que hizo fue hacerse cortar el pelo por un compañero de celda, por lo cual su rostro cambió bastante con respecto al aspecto del domingo.
La comparencia al Juzgado Federal de Paraná de Chávez estaba prevista para las 11, pero fue postergada, aunque no se explicaron los motivos de la decisión. Y pasadas las 13.30 ingresó su abogado para confirmarle al fiscal Silva que la mujer le había manifestado que no declararía. Asimismo, Ferrari efectuó una presentación en la que Chávez pide que sus hijos queden al cuidado de su padre, quien actualmente reside en la ciudad de Gualeguay, donde vivió antes Mirta Acuña, para después instalarse en la localidad santafesina de San Martín de las Escobas.
Cabe mencionar que había sido la propia mujer de Lencina quien el sábado manifestó su voluntad de declarar ante el fiscal Mario Silva, después de participar en el velatorio de su esposo, pero en ese momento, Silva se negó a recibirla y por ende postergó la declaración para este lunes. La mujer fue vista esa noche del domingo 25 de julio en las zonas del denominado Puente de hierro de Paraná -al momento de pagarse el rescate de los 2.000 pesos-, como así también en la Terminal de Ómnibus, desde donde se hizo el último llamado telefónico a la familia Aguirre.
En tanto, el domingo volvió a declarar el sobrino de Lencina en el Juzgado Federal de Paraná y ratificó la denuncia que había hecho contra su tío, responsabilizándolo del secuestro de la joven Fernanda Aguirre. El pibe, de 13 años, concurrió acompañado de su padre y declaró por más de una hora ante el fiscal federal Mario Silva, según se indicó a este sitio digital.
Con sus dichos, el sobrino desestimó las denuncias formuladas por su abuela y su madre, en el sentido de que personal policial había coaccionado al chico para que declare en contra del fallecido Lencina a cambio de dinero y elementos para la escuela.
La declaración del sobrino de Lencina se realizó alrededor de las 9 del domingo. A la sede judicial de avenida 25 de Mayo llegó acompañado por su padre, un suboficial de la Policía de Entre Ríos que desempeña sus tareas en la zona de Raíces. Debido a que Silva prorrogó el secreto de sumario, no pudo participar de la testimonial el abogado Julio Federik, que representa a la familia de la menor Fernanda Aguirre.
Al ratificar sus dichos, ya consignados en dos oportunidades ante el fiscal Silva, el sobrino de Lencina volvió a desmentir a su propia madre y a su abuela -la mamá de Miguel Ángel- quienes habían culpado a la Policía de engañar al menor, coaccionándolo para que perjudique a su tío a cambio de dinero, ropa y material para la escuela. Los últimos cuestionamientos fueron formulados por la madre y la abuela del pibe, mientras eran velados los restos de Miguel Ángel Lencina, quien apareció ahorcado el viernes a la mañana, en el patio lindante a la celda de la Comisaría Quinta de Paraná, donde permanecía detenido.
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