EL REUTEMISMO DECIDE EL PUNTO FINAL PARA LA ACTUAL LEY DE LEMAS
Una cumbre reutemista secreta se disponía -al cierre de la edición del diario La Capital- a echar definitivamente la suerte de la actual ley de lemas. Al menos con ese convencimiento arribaron los referentes. Los nueve diputados, junto al ex candidato a gobernador del sector, Alberto Hammerly, estaban reunidos en Guadalupe esperando la presencia del senador Carlos Alberto Reutemann con una expectativa crucial: recibir la línea que pondrá fin a las polémicas en torno al sistema electoral provincial. Algo es seguro en las filas del Lole: la norma, cuanto menos, será modificada.
La reunión en la propiedad que Hammerly posee en el barrio norte de la ciudad de Santa Fe, lindera al domicilio particular del Lole, fue planificada bajo un estricto sigilo (de hecho hasta última hora de anoche no había trascendido). Un celo que de por sí habría contribuido a agigantar la densidad de ese debate de no haber mediado la sensación de algunos de los participantes respecto a que Reutemann los habilitaría para respaldar el proyecto enviado por el gobernador Jorge Obeid. Es decir, derogar la ley de lemas.
Una idea que, si bien fue comunicada a sus pares del grupo por algún diputado de estrecha relación con el ex gobernador durante la semana, parece haber tomado cuerpo entre los nueve diputados a partir de las sorpresivas declaraciones públicas de Hammerly, pronunciándose abierta y enfáticamente por la derogación de la controvertida norma.
Cita a ciegas
Nadie sabía que el Lole había citado anoche a los suyos, pero el ambiente político parecía intuir algo. “Les aviso a los peronistas de las departamentales que se actualicen y no se sigan pronunciando por mantener la ley, porque algún máximo dirigente ya ha dicho que no se va a cargar la mochila”, cerró su arenga en la sesión de la víspera el diputado Gabriel Leal (PDP), en una alusión que sonó unívoca.
Como cada jueves, la Cámara de Diputados volvió a ser caja de resonancia de la discusión sobre el sistema electoral. La oposición renovó su desconfianza y paralelamente su presión sobre la promesa oficial de que la cuestión se debatirá en el cuerpo el 19 de agosto. El oficialismo volvió a ratificar su compromiso, aunque esta vez con un énfasis que para algunos sería indicio de cierto optimismo: evitar que los legisladores peronistas le rechacen al gobernador el proyecto que constituyó su principal promesa de campaña.
“El 19 de agosto se va a tratar en este recinto la derogación de la ley de lemas. Está dicho y afirmado. Ya no sabemos cómo decirlo. Lo que tenemos que estar discutiendo es cuál será el sistema electoral superador con que se reemplazará la norma. Esta es la posición definitiva del PJ”, afirmó el presidente del bloque oficialista, Mario Lacava.
Paralelamente, y mientras transcurrían los largos discursos en la Cámara, se conocieron declaraciones del gobernador relativizando el golpe de efecto que había generado su declaración de que no descartaba llamar a un plebiscito si el PJ desoía su posición y el clamor social. La amenaza importó para la administración gubernamental una cosecha casi instantánea. En las últimas horas varias voces de distintos partidos opositores le hicieron conocer que el gesto los había convencido de sus intenciones de derogar la ley de lemas. “Me siento respaldado por la oposición, pero también por mi partido”, dijo Obeid.
También aseguró que antes de convocar a un plebiscito seguirá “todos los pasos. Ahora, lo más importante y en lo que tenemos todos centrada nuestra atención, es en el debate parlamentario. Por eso vamos a esperar el tratamiento del tema donde corresponde hacerlo, que es en la Legislatura” y, aconsejó entusiasta: “No se coman el amague, no se crean tanto el problema de las disputas internas del peronismo; después nos terminamos poniendo todos de acuerdo”.
Otras voces decían anoche que Reutemann había pedido el proyecto de reforma a la ley de lemas que elaboró el senador Joaquín Gramajo para analizarlo. Fuentes cercanas a este senador afirmaron que contó con el “dejar hacer” del Lole para redactar la iniciativa. No obstante, quienes afirman conocer los pliegues más profundos del oficialismo especulan con que si Reutemann da vía libre a sus diputados para que avalen el proyecto de Obeid y se desentiende de lo que haga el Senado es por que ya está en conocimiento de la principal herramienta que posee la Casa Gris: las encuestas que revelarían lo que dice la ciudadanía sobre la derogación o no.
En ese caso, Reutemann no estaría dispuesto a cargarse su propia mochila, máxime cuando es el único peronista con un caudal electoral propio, y al que la desaparición de la norma no lo afectaría.
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