EL SECRETARIO DE CULTURA DESLINDÓ RESPONSABILIDADES POR LOS SUBSIDIOS A CHABÁN
En la quinta audiencia del juicio político al suspendido jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, fue el turno de declarar del secretario de Cultura, Gustavo López, quien reconoció que la gestión del suspendido jefe comunal había otorgado dos subsidios al empresario Omar Chabán para realizar mejoras en su boliche Cemento, aunque aseguró que ese beneficio había sido aprobado por un organismo “descentralizado”.
“El Ejecutivo no opinó sobre la asignación de recursos”, dijo López ante los miembros de la Sala Juzgadora. Luego, los fiscales del proceso escucharán las declaraciones de inspectores, y de la titular del Centro de Gestión y Participación número 13, Virginia Haurie.
En tanto, por la tarde será el turno del director de Deportes porteño, Daniel Bravo; del gerente de Follia, Daniel Vázquez; y del docente universitario y secretario de la Fiscalía de Instrucción de delitos mayores número 3, Ignacio Rodríguez Varela.
En el marco de la jornada de ayer, que estuvo centrada en los mecanismos de control, un ex integrante del cuerpo de inspectores porteños reconoció ante la Sala Juzgadora que después de la tragedia de Cromañón se extravió una orden de trabajo que había confeccionado nueve meses antes de la tragedia para inspeccionar el local.
Al declarar ante los integrantes de la sala, Víctor Telias admitió que el 2 de enero de 2005, tres días después de sucedida la tragedia, fue a buscar una orden de trabajo que él había confeccionado el 24 de marzo de 2004, cuando fue a inspeccionar el local donde luego funcionó Cromañón, y que no la encontró.
Según Telias, el 24 de marzo de 2004, ante una denuncia de la comisaría 7ma., debió concurrir a Bartolomé Mitre 3060 a inspeccionar un local bailabe denominado “Central Park”, que antes había sido “El Reventón” y posteriormente “República de Cromañón”, pero estaba cerrado.
El testigo dijo que indicó esta circunstancia en una orden de trabajo, la misma que asegura desapareció. La cuarta audencia del juicio político comenzó ayer con el testimonio del ex director de la Dirección General de Fiscalización de Obras y Catastro (DGFOC), Norberto D’Andrea, quien dijo que hasta que él se hizo cargo del área los informes de la Auditoría “se tiraban al cesto” de basura.
Según D’Andrea cuando él llegó a esa dirección “los informes de la auditoría se tiraban al cesto, pero yo dispuse que se debían contestar todos”. “Es más -aseguró- teníamos reuniones semanales con funcionarios de mi área para tratar los pedidos de la auditoría”.
En este sentido, explicó que durante la gestión de Enrique García Espil informatizaron toda el área y crearon un sistema de ‘expediente único’ para que no se dispersara la información, en tanto que durante la gestión de Giúdice se puso el acento en el control y la seguridad, sobre todo de los ascensores.
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