EL SECTOR QUE BUSCA RECOMPONERSE LUEGO DE UNA PROLONGADA CRISIS
En la construcción, analizando cada indicador en particular se tiene que los corralones acusan una mayor actividad, tal vez no en los volúmenes que registraban en otras épocas pero, de alguna manera, el repunte de obras chicas lo compensa. En la demanda incide de manera decisiva la ubicación del comercio: los que están en zonas inundadas se relacionan de manera directa con quienes lograron reparar algunos de los daños producidos por el desastre. Los que se localizan en la zona seca analizan la situación desde otra perspectiva, la de gente que logró sacar sus ahorros del corralito y, desalentada por opciones de ahorro menos atractivas, decidió guardar el dinero en su casa pero en forma de arena y cemento.
Hay quienes arriesgan cifras y sostienen que en setiembre la actividad creció un 5 % respecto del mes anterior.
La apreciación sobre los precios varía: algunos comerciantes aseguran que no se movieron demasiado y otros sostienen que hubo cambios importantes. Sí es indiscutible que el costo del ladrillo se fue por las nubes tras la inundación, y que llegó a aumentar un 60 % por la imposibilidad de contar con buen suelo para extraer tierra. Muchos de los establecimientos donde se fabrica este material quedaron bajo agua.
La arena también aumentó, pero antes del desastre.
Mano de obra, se busca
En el momento de la peor crisis económica, cuando no existía ningún horizonte de reactivación, había mano de obra disponible pero nada por hacer. Ahora el escenario es distinto: hay más trabajo y cuesta encontrar obreros. Por estos días es comentario habitual la dificultad por hallar albañiles, electricistas y demás operarios para arreglos pequeños.
Pero no todo es tan lineal y la escasez de mano de obra no parece obedecer sólo al aumento de oferta. La generalización de subsidios bajo la figura de planes de empleo parece mermar la disponibilidad de brazos para trabajo genuino.
Desde una empresa constructora de la ciudad se advierte que “producto de tanto tiempo de recesión, cada vez hay menos gente especializada. Mucha gente se volcó a otras actividades o se quedó con un subsidio”.
Sin embargo es sabido por todos que los planes, que muchas veces no tienen contraprestación, resultan un mero asistencialismo y no abren ningún horizonte de actividad genuina.
“La gente que ya se especializó tiene más de 20 años en la empresa”, señaló la misma fuente. Donde aparece la brecha es entre la gente de menos edad, que no encuentra estímulo para aprender un oficio.
La firma coincide en que hay un repunte en la actividad privada, pero agrega una sugerencia para legisladores y estamentos estatales, y es que ese repunte sea acompañado de una política de inserción de las pymes, para generar la ocupación genuina de mano de obra.
El efecto en las Pymes
Tras la catástrofe hídrica y en momentos en que se anunciaban planes de reconstrucción, Apyme solicitó que se incluya a las pequeñas y medianas empresas en estas tareas, como una forma de impulsar el desarrollo de la economía local.
De acuerdo a lo expresado por Mario Gallizzi, titular de la entidad, el pedido tubo un efecto favorable en la Municipalidad y en varias de las obras de reconstrucción del borde oeste, incluidas las reparaciones del Parque Belgrano donde hay pymes trabajando.
En cuanto a la provincia, aseguró que hay un compromiso de las autoridades de Obras Públicas para que involucrar a las pequeñas y medianas empresas.
Todo esto abre una buena perspectiva para el sector que se suma, recordó Gallizzi, a la obtención de subsidios por parte de unos 679 comercios no formales del oeste que se habían inundado.
La opinión de Uocra
Pilar López es secretario gremial de la Unión Obrera de la Construcción (Uocra) y la palabra que para él define el momento actual de la actividad es optimismo.
“Las empresas están en la puerta de arrancar con las obras; han tomado a algunos obreros, de a 2, 3 ó 4, pero calculamos que en 15 ó 20 días la actividad se va a movilizar más”, señaló a este diario.
Tan buenas perspectivas tienen su explicación, para López, en anuncios en materia de obra pública: esperan que un centenar de personas sean ocupadas en la obra de la Circunvalación Oeste y un buen número en la remodelación de la Alem y 27 de Febrero, sumado a los planes de vivienda para la reconstrucción.
“Estamos pensando en llegar a fin de año con plena ocupación”, anticipó López y sumó a sus cálculos optimistas el mayor movimiento que se observa en la actividad privada, con firmas que, de no tener ningún obrero trabajando en el peor momento de la crisis, ahora tienen varias decenas y podrían llegar a sumar algunas más en las próximas semanas.
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