EL SELECCIONADO DE BÁSQUET ARGENTINO LOGRÓ UN GRAN TRIUNFO ANTE LITUANIA
El seleccionado argentino de básquetbol derrotó 88-87 a Lituania en la apertura del Torneo Ciudad de Madrid. El equipo que dirige Sergio Hernández logró un valioso triunfo con una gran tarea de Carlos Delfino, autor de 23 puntos, y jugará mañana la final del certamen que se disputa en la capital española, ante el local, que derrotó en el segundo turno 89-57 a Polonia.
Nocioni también aportó 23 tantos, mientras que Scola marcó 17 y Ginóbili 14. En el conjunto lituano se destacaron Arvydas Macijauskas (19) y Kristof Lavrinovic (14).
Argentina salió a la cancha con el quinteto que venía utilizando y que se perfila como titular para el Mundial: Sánchez, Ginóbili, Nocioni, Scola y Oberto. El comienzo fue parejo, con muchas imprecisiones en ambos equipos y bajo goleo.
Recién cerca de los cinco minutos el conjunto albiceleste fue encontrando respuestas con buenos cortes hacia el canasto. Ginóbili se hizo protagonista, provocando faltas personales que le dieron a Argentina una ventaja de 10-7 mientras los europeos abusaban del tiro exterior. Sin embargo, la buena tarea de Krsistof Lavrinovic en la pintura volvió a darle el comando a su seleccionado (13-10). El equipo de Hernández reaccionó y, de la mano de Scola, pudo cerrar el primer cuarto arriba por 17-15.
El conjunto nacional siguió afilado en el comienzo del segundo parcial. Con un juego más fluido gracias a la dinámica de Prigioni en la conducción y precisión desde afuera de los 6,25 m., Argentina metió un parcial de 8-0 y se escapó 25-17. Mucho tuvo que ver la buena entrada de Delfino, quien castigó desde afuera y se mostró veloz en el contraataque.
Levantaron los lituanos a partir del ingreso de Darius Songaila y encontraron grietas en la defensa argentina. Así lograron emparejar y, sobre el cierre, tomaron ventaja de 36-30 con una buena producción en la zona pintada de Darjus Lavrinovic ante Wolkowyski y una defensa zonal 2-3 que complicó mucho a los dirigidos por Hernández. El segundo parcial terminó 38-33 a favor de los europeos.
Buen arranque argentino en el tercer cuarto: apretó tuercas en defensa, cargó con mayor ímpetu al rebote ofensivo comandado por Nocioni, y Pepe Sánchez abasteció con criterio a Scola en la zona pintada. El marcador quedó igualado en 38 y parecía que el conjunto de Hernández tomaba el control definitivo del partido, pero Arvydas Macijauskas metió una racha de once puntos y dejó a su equipo 49-42 arriba.
Ginóbili cometió su tercera falta personal y Lituania dominó a voluntad con sus internos para escaparse 63-52. Nocioni aparecía muy solo en ataque y la diferencia no era mayor porque los europeos estaban muy imprecisos desde la línea de libres. A menos de dos minutos del final, Argentina encontró una jugada clave: Delfino penetró y recibió una infracción que fue protestada por los lituanos, lo que derivó en una falta técnica. El santafesino convirtió tres de los cuatro libres y enseguida embocó un triple fundamental. El tercer cuarto concluyó 65-65 y todo quedó abierto para los últimos diez minutos.
Todo fue de Lituania en el inicio del cuarto parcial. Darjus Lavrinovic lastimaba y mucho ante la marca de Scola y Gabriel Fernández (78-69 para los europeos). Argentina volvió a acercarse desde la línea de libres y una tremenda volcada de Delfino, el mejor del conjunto albiceleste, redujo la diferencia a un triple a 6:30 del final. Hernández llamó a Ginóbili y el bahiense saltó a la cancha para tratar de tener un buen cierre. Quedaban cinco minutos y los lituanos ganaban 82-77.
En ese momento llegó la gran reacción, tomando una ventaja de 86-85 con buenos cortes en la línea de pases y un Delfino brillante que corría el contraataque a la perfección. Dos libres de Macijauskas pusieron 87-86 arriba a Lituania, pero en la siguiente posesión Argentina armó un aclarado para Ginóbili que terminó con una bandeja exquisita del bahiense: 88-87 para los de Hernández a 20 segundos del cierre.
Allí, el mejor final. Una excelente defensa ahogó el ataque lituano y Argentina festejó bien fuerte el triunfo ante un candidato para el Mundial que se viene. Fue un amistoso, es cierto, pero sirvió para mandar un claro mensaje: el equipo subcampeón del mundo y campeón olímpico sigue vivo y con hambre de gloria.
En segundo turno, España no tuvo inconvenientes para derrotar a Polonia, y el resultado fue un contundente 89-57. Mañana chocará con Argentina, mientras que los polacos se medirán con Lituania por el tercer puesto.
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