EL SENADO APROBARÁ EL MIÉRCOLES EL PRESUPUESTO 2005
El presupuesto, que aprobó la Cámara de Diputados el pasado 5 de noviembre, también ratifica el decreto de pesificación 214, instrumentado durante el gobierno de Eduardo Duhalde y respaldado parcialmente el mes pasado por la Corte Suprema de Justicia.
Si bien la polémica sobre los “superpoderes” se trasladará al debate en la Cámara alta, el bloque justicialista cuenta con una amplia mayoría (41 senadores sobre 71) para aprobar el proyecto sin modificaciones.
Sin embargo, el jefe del bloque del PJ, Miguel Angel Pichetto, ya cuenta con cuatro votos en contra de su propia tropa: el de Antonio Cafiero (Buenos Aires), el del salteño Marcelo López Arias y los dos votos de los legisladores por San Luis, Liliana Negre de Alonso y Raúl Ochoa.
Según fuentes oficialistas, ambos legisladores puntanos presentarían un proyecto presupuestario propio, como lo hizo en Diputados su referente político, Adolfo Rodríguez Saá.
También está en duda el voto de Cafiero y el de su par de bancada, López Arias, que firmó el dictamen a favor de la ley en disidencia parcial por no estar de acuerdo con las facultades delegadas.
Para aplacar la furia del bloque radical, derivada de la celeridad que le imprimió el oficialismo a la firma del dictamen a favor de la ley, el próximo martes visitará el Congreso el Secretario de Hacienda, Carlos Mosse, con el fin de dar detalles a la oposición sobre el texto de la “ley de leyes”.
Así lo confirmó hoy el presidente de la Comisión, el senador justicialista Jorge Capitanich, quien, además, reiteró que el peronismo “no aceptará cambios al texto oficial”.
A priori, esto hace irrelevante la visita de Mosse, ya que la iniciativa redactada por el Poder Ejecutivo no sufrirá cambios, independientemente de los que diga el funcionario ante los legisladores.
Igualmente, el bloque radical ya anticipó que no dará quórum para tratar la iniciativa, por lo que el PJ deberá reunir -junto a los senadores transversales aliados del Gobierno- el número necesario para iniciar la sesión.
“Es un presupuesto sólido, consistente, que garantiza la solvencia fiscal y tiene la particularidad de haber incrementado la inversión publica”, explicó Capitanich, al defender el proyecto del PEN.
La ley de Presupuesto para 2005 prevé un crecimiento del 4 por ciento y un superávit fiscal del 3 por ciento del PBI y está proyectado con un dólar siempre en torno a los 3 pesos.
Las estimaciones de inflación rondan para el próximo período entre 7 y 10 por ciento y el monto total de gastos se ubica en los 76 mil millones de pesos, un 17,7 por ciento más que este año, y los ingresos estimados para el Estado llegan a 85 mil millones de pesos.
El 3 por ciento de superávit fiscal está por debajo del reclamo que sostiene el Fondo Monetario Internacional (FMI), que exige para el año próximo 4 por ciento por parte de la Nación y 1 de las provincias.
Este contenido no está abierto a comentarios

