EL SENADO DECIDIÓ CONVOCAR A UNA SESIÓN ESPECIAL
El culebrón de la Ley de Lemas seguirá el martes. El gobernador Jorge Obeid ya imaginaba el peor cierre del período ordinario en la Legislatura: sin reforma electoral ni presupuesto para el 2005. Pero el Senado, encendió una luz de esperanza en la Casa Gris: convocó a una sesión especial para el martes, a las 15, con la idea de despachar los dos asuntos.
“Llegamos a un acuerdo”, proclamó el senador Jorge Malugani, convertido en vocero de los amigos de Obeid y Carlos Reutemann que conviven en la bancada oficial. “Ya hubo un pacto que no se cumplió. ¿Usted tiene la seguridad de que esta vez se cumplirá?”, le plantearon. “Salí del bloque convencido de que hay posibilidades de tratar estos temas en la Cámara.
Ahora, si el martes vengo a Santa Fe y estoy solo en el recinto ¡me engañaron!”, confesó el legislador, el único justicialista que ayer se animó a poner la cara.
La novela reutemista en el Senado repitió ayer el mismo capítulo de las últimas cinco semanas. Los senadores de la oposición volvieron a plantear la derogación de la Ley de Lemas que Diputados ya votó dos veces (48 a 0 y 47 a 0), pero no pudieron quebrar el silencio de sus colegas del PJ. La estrategia oficial se parece mucho al juego de las estatutas. Aunque ayer el escenario tuvo algunas variantes.
Los militantes de la organización “Despertar Ciudadano” coparon las barras y desplegaron sus consignas: “¡Basta de engaños! ¡Derogación de la Ley de Lemas ya!”. Uno de los carteles quedó colgado sobre Mercier y Daniel Depetris, el guardaespalda de Lole en el escrache en el Ministerio de Agricultura que terminó en escándalo: eran caricaturas de Reutemann, Pedro González y Alberto Hammerly con un tono más desafiante: “El padrino y la familia no cambian. Pero el final de la película puede cambiar”.
La ausencia del presidente de la comisión de Asuntos Constitucionales, Joaquín Gramajo Benavides y del vice, Armandro Traferri, modificó la estrategia de la oposición. La senadora Patricia Sandoz no pudo pedir el tratamiento sobre tablas de la reforma electoral porque “nadie va a traer los expedientes”, dijo con un toque irónico. Así que solicitó una preferencia para el martes, pero no tuvo éxito: los senadores del PJ la rechazaron sin mover un dedo. Insistió el radical Felipe Michlig que ayer batió su propio récord: logró que siete senadores del PJ abandonen el recinto por turno, molestos por un discurso machacador y chicanero.
Mercier fue el primero en saltar de la banca ‑un clásico: cada vez que habla el presidente de la UCR‑. Lo siguió Alcides Calvo. Al rato, Danilo Capitani salió a dar una vuelta y volvió. Lo mismo hizo Depetris. Más tarde, Malugani dejó su sillón con un gesto de fastidio. Y por último, José Baucero y Juan Carlos Bacalini se sumaron al éxodo. Un ir y venir de siete que dejó sin quórum al Senado en pleno fogoneo político de Michlig.
El otro senador de la UCR pidió entonces una preferencia para discutir el martes la convocatoria a un plebiscito. “La ley de Lemas ya está muerta. Es un cadáver que ya tiene olor. Y si no la vamos a derogar nosotros, que los santafesinos definan el régimen electoral de la provincia”, exigió Carlos Fascendini. Logró que sus colegas lo escucharan en silencio, pero el resultado fue magro: solo cosechó tres votos (el suyo, el de Michilg y el de Sandoz, porque ayer también faltó la otra senadora socialista, Marta Nardoni).
MALUGANI DIO LA CARA
Afuera del recinto, un senador del PJ ‑el único que puso la cara‑ prometió un nuevo capítulo para el martes y hasta se animó a arriesgar que sus colegas y amigos de Reutemann aceptarán votar sobre tablas la reforma electoral. “Vamos a tener los dos tercios. Ese es el acuerdo”, dijo Malugani, uno de los más cercanos a Obeid. Si eso ocurre, ocho senadores justicialistas votarán por derogar la Ley de Lemas a medias: suprimirla para las elecciones provinciales, pero mantenerla para las municipales (excepto en Rosario y Santa Fe) y siete pedirán su abstención. Con lo cual, al no tener dos tercios el proyecto mixto (que impulsó Traferri) quedará convertido en ley el proyecto del Poder Ejecutivo que sancionó Diputados.
‑¿Qué cambió en el medio para que esto ocurra?
‑En el medio no, hace rato que venimos hablando ‑dijo Malugani.
‑Pero en su momento hubo un compromiso y después no se cumplió.
‑Yo no participé de ningún compromiso, ni de un lado ni del otro.
‑¿Y usted tiene la seguridad de el martes se trata la reforma electoral?
‑Yo salí del bloque convencido de que hay posibilidades de que se trate el martes. Ahora, si el martes vengo a Santa Fe y estoy yo solo en el recinto ¡me engañaron! ‑completó el legislador, al borde de la carcajada.
El senador justicialista por el departamento Constitución dijo que “si los señores diputados lo hubieran tenido menos tiempo para tratarlo… ellos lo tuvieron ocho meses, desde diciembre hasta agosto. Nosotros cuatro, no digo que lo vamos a tener el mismo tiempo, pero no nos presionen tanto. No es lo más importante que hay en la provincia”.
Consultado sobre si esta decisión del bloque de senadores del PJ va en contra de la intención del gobernador, de ponerle fin al actual régimen electoral, respondió: “No, el gobernador cumplió con su palabra, pero se ve que no habló con todos los legisladores”.
Pero más allá de estas declaraciones, llama la atención el optimismo de Malugani de llegar a un acuerdo para que entre lunes y martes pueda tratarse el proyecto de Ley aprobado por la Cámara de Diputados, de internas abiertas, simultáneas y obligatorias.
“No lo digo como una cosa mia, sino de lo que hablamos algunos senadores. Ya que tenemos lunes y martes hacer una sesión más, poder tratar este tema en alguno de esos dos días”, declaró.
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