EL SENADO DEFINE LA SITUACIÓN DE BOGGIANO
Siguen cumpliéndose las horas y el Senado avanza hacia el veredicto sobre Antonio Boggiano. Esta mañana apareció un imprevisto, cuando la defensa del juez de la Corte presentó un recurso para frenar la sesión en el Congreso. La Cámara alta rechazó el pedido y ahora analiza las acusaciones contra el magistrado, que esta tarde sería destituido.
El recurso de la defensa se apoyó en que todavía los conjueces de la Corte no fallaron sobre la recusación contra 34 senadores que siguen el proceso. Según esta posición, hasta que no se expida la Justicia no podría hacerlo la Cámara alta.
El juez está siendo sometido a juicio político bajo la figura de mal desempeño por 14 cargos, en tres causas. Pero la madre de la acusación es el caso Meller, en el que el Tribunal avaló la posición de la empresa para cobrarle al Estado una vieja deuda con la ex EnTel. El perjuicio al Estado fue calculado en 400 millones de pesos, aunque un decreto de Kirchner ordenó no pagar. Por este mismo fallo fue apartado de la Corte Eduardo Moliné O’Connor.
Ayer, los conjueces de la Corte -nueve presidentes de Cámaras Federales elegidos por sorteo para reemplazar a los miembros del Alto Tribunal- le dieron un inesperado respaldo a Boggiano. Emitieron un fallo que anuló la suspensión del juez y anunciaron que seguirán estudiando la “cuestión de fondo”, esto es si convalidarán la acusación y recusación del juez contra 34 senadores.
Aunque desde la Cámara alta restaron trascendencia a la decisión de los conjueces, se plantearía un conflicto de poderes si una futura decisión judicial pide la separación de algunos de los legisladores cuestionados por Boggiano. De hecho, la defensa del juez recusó a los 34 senadores que anteriormente votaron a favor de la remoción de Moliné.
Los últimos días estuvieron marcados además por las fuertes acusaciones de Boggiano contra el Gobierno. Señaló a distintos miembros del Ejecutivo como “traidores” por -según sus palabras- haberle prometido un apoyo que nunca llegó. Y aseguró que el proceso en su contra estaba motorizado por sectores de “la izquierda dentro del Gobierno” que no le perdonarían su cercanía con la Iglesia. El jefe de Gabinete le respondió que la Casa Rosada no motoriza la acusación y que el que sigue el proceso es el Congreso.
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