EL SENADO DESTITUYÓ A MOLINÉ
Dio lucha, pero al final cayó. El Senado destituyó esta tarde a Eduardo Moliné O’Connor, y le dio un golpe más a la llamada mayoría automática que dominó la Corte durante los años en los que Carlos Menem estuvo en el poder.
La votación de los senadores, que fue pública, se realizó luego de una sesión secreta. Los Senadores lo hallaron culpable en dos de los nueve cargos por los que se lo acusaba.
En los cargos uno y tres, referidos a la causa Meller, votaron por la destitución 45 senadores en cada uno, lo que constituye más de los dos tercios de los legisladores presentes en el recinto.
En cambio, Moliné no fue inhabilitado para ejercer en el futuro otro cargo público.
Una novedad había aportado hoy algunas dudas sobre el desenlace del proceso: el bloque de la UCR resolvió oponerse a la destitución. La decisión fue tomada hoy, por nueve votos a cinco, en una reunión que los senadores tuvieron antes de bajar al recinto.
De todas maneras, los números siguieron siendo favorables al oficialismo para lograr la destitución del juez. Para llegar a la sentencia contra Moliné era necesario que alguno de los cargos recibiera los dos tercios de los votos de los presentes.
La vacante que se abrió con la caída de Moliné es la segunda en la Corte Suprema en menos de tres días: el lunes el presidente Néstor Kirchner aceptó la renuncia de Guillermo López. Para uno de los lugares sería propuesta una mujer.
Además, ya inició su camino en Diputados la acusación contra el juez Adolfo Vázquez. Desde 1947, durante el primer gobierno peronista, que no se destituye a un magistrado de la Corte en juicio político.
Este contenido no está abierto a comentarios

