EL SENADO SE PREPARA PARA DEBATIR EL INGRESO DE ZAFFARONI A LA CORTE
El Senado comenzará a tratar en minutos más la incorporación del jurista Eugenio Zaffaroni a la Corte Suprema de Justicia. Se estima que será aprobada, aunque se difundieron esta mañana tanto elogios como impugnaciones por parte de los legisladores.
Mientras el justicialista Jorge Yoma (La Rioja) y el radical Jorge Agundez (San Luis) anunciaron su voto afirmativo, Sonia Escudero (PJ, La Rioja) dijo que votará en contra y Antonio Cafiero (PJ, Buenos Aires) admitió que aún mantiene dudas y que esperará al debate en el recinto.
De todos modos, el oficialismo contaría con los votos que le permitirían aprobar el pliego del penalista, para que acceda a ocupar el puesto vacante en la Corte Suprema de Justicia que dejará el ex presidente de ese cuerpo Julio Nazareno.
Yoma se pronunció por el voto positivo al jurista, al sostener que “en la balanza pesan mucho más los aspectos positivos”. Y destacó “las cualidades científicas, académicas, de la trayectoria de Zaffaroni”.
En declaraciones a radio Continental, Yoma afirmó que el postulante “está entre las dos o tres personas más prestigiosas en materia jurídica del país” al tiempo que desestimó que tenga en su estudio a una persona – Jacobo Grossman-, que cumplió condena por secuestros extorsivos en los años setenta, al establecer que “el que va a la Corte es Zaffaroni”.
En contacto con radio Mitre, Escudero adelantó que “mi voto va a ser negativo, no solamente por lo que es más grave, su situación impositiva, su situación previsional, sino además por el prejuicio de género que tiene el doctor Zaffaroni en numerosos fallos”.
La senadora señaló que esos fallos “están citados como ejemplo en todos los estudios que se hicieron sobre la Justicia argentina y la falta de respuestas a la violencia que se ejerce contra las mujeres”.
Agundez, en tanto, defendió a Zaffaroni de las críticas que se le realizaron por fallos supuestamente beneficiosos hacia delincuentes al advertir que “habría que ver la legislación que había en ese tiempo” ya que en caso contrario “se pierde la perspectiva”.
El legislador puntano dijo a Mitre que “priorizó la impecabilidad técnica del candidato” y resaltó que “le falta a la Corte una persona con grandes principios y fuertemente aguerrida en el tema penal” y que ese cuerpo “no tiene una persona técnica hoy”, lo que obtendría con el ingreso del postulante.
De todos modos, tanto Agundez como Cafiero coincidieron en que hubieran preferido la elevación de una terna de candidatos, en lugar de proponerse sólo un nombre, ya que, según dijo el representante bonaerense, de esa forma se podría “hacer más sencillo el procedimiento”, al tiempo que ponderaron la posibilidad de que sea una mujer la que se sume a la Corte.
Cafiero dijo que “todavía no lo tengo decidido” al voto y que “en el debate quiero ver qué se agrega, en uno y otro sentido”, y admitió sentirse “perplejo, porque no encuentro una razón para decidirme en esta espinosa cuestión”.
De acuerdo con distintas fuentes legislativas, el mayoritario bloque justicialista votará en la sesión a favor del ingreso de Zaffaroni, aunque se opondrían, además de los riojanos Escudero y Eduardo Menem, los puntanos Liliana Negre y Raúl Ochoa.
En el radicalismo, cada senador votará según le parezca. El jefe del bloque, Carlos Maestro, y Raúl Baglini, van a rechazar la postulación. Otros, como Horacio Usandizaga y Carlos Prades, ya adelantaron su apoyo.
Los cuestionamientos a Zaffaroni
La designación de Zaffaroni —profesor de Derecho Penal de la UBA, vecino de Caballito, 63 años— fue la primera en ser sometida a un mecanismo de audiencias públicas, impugnaciones y adhesiones. Hasta esta designación, el trámite era secreto.
Si el Senado aprueba hoy el pliego, al procedimiento sólo le restaría un único paso formal: la firma del presidente Néstor Kirchner, último requisito establecido en el artículo 99 de la Constitución Nacional. El Poder Ejecutivo es —justamente— el que propuso a Zaffaroni para la Corte.
Los cuestionamientos a la postulación pasan por varios puntos: omisiones de Zaffaroni en sus declaraciones impositivas, incumplimientos previsionales como autónomo y el hecho de tener por colaborador a una persona, Jacobo Grossman, que cumplió una condena por secuestros extorsivos en los años setenta.
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