EL SERVICIO DE AGUA EN PEÑALOZA AL 10200 Y EL JUEGO DEL GRAN BONETE
En el Gran Bonete un grupo de chicos forma una ronda, cada uno con un color asignado. Uno de ellos se coloca en el centro y dice: “Al Gran Bonete se le ha perdido un pajarito y dicen que el rojo lo tiene (mientras señala a cualquiera de los participantes). Si el rojo está atento dirá:
-¿Yo señor?
-íSí, señor!
-íNo, señor!
-Entonces, ¿quién lo tiene?
-El Verde.
Pierde el jugador que no esté atento cuando se menciona su color y tendrá una prenda.
El pasado 27 de julio se inauguraron en el norte de la ciudad, específicamente en las inmediaciones de la avenida Peñaloza al 10200, 300 viviendas para afectados por la emergencia hídrica de 2003.
En aquella oportunidad, las autoridades provinciales que estuvieron presentes en el acto inaugural explicaron que las unidades habitacionales de dos dormitorios habían sido construidas para empleados públicos que sufrieron la inundación mediante el compromiso de pago de una cuota de $170 por mes, durante 30 años.
Pero tras los múltiples reclamos registrados -publicados días atrás- que surgieron de una recorrida por el barrio, El Litoral puso especial atención en el agua que abastece a los vecinos ya que la mayoría señaló que no podía consumirla porque el sabor no era agradable y que, de acuerdo a diagnósticos médicos, varias personas resultaron con problemas de piel.
Ahora bien… ¿quién está a cargo del inmenso tanque situado en la intersección de las calles Azopardo y Diez de Andino o, lo que es más preciso, del servicio que abastece a las 300 viviendas que conforman al barrio? A continuación, el paso a paso de El Litoral para encontrar una respuesta a la pregunta.
El Gran Bonete
En primer lugar, y como no podía ser de otra manera, deberían ser los habitantes de la zona los primeros en indicar quién o quiénes -y en representación de quién- asisten al barrio y están en contacto con el tanque. Sin embargo, ante esa apreciación, la respuesta más escuchada fue “jamás vimos a nadie”.
“Vivo enfrente y la verdad es que no vi nunca que alguien subiera al tanque a purificar el agua porque aparentemente no es potable sino de pozo”, dijo un vecino. Y agregó que antes de habitar el barrio “nos garantizaron el servicio”.
Pero un indicio trascendental para volver a preguntar El Litoral sobre quién está cargo de ese tanque fue el dato sobre lo sucedido durante el sábado y domingo pasado: el barrio no tuvo agua y personal de la empresa Aguas Santafesinas SA aseguró haber asistido para “hacerles un favor” porque “la instalación del tanque no estaba autorizada por Assa”.
“Cuando vino el empleado de Aguas a solucionarnos el corte, dijo que venía de favor y que reclamáramos a Mundo Construcciones -empresa contratista que estuvo a cargo de la edificación de uno de los tres planes- o a la Dirección de Vivienda y Urbanismo de la provincia porque Assa no tenía nada que ver”, narró una mujer. Y agregó que el empleado le dijo que “si el tanque estaría habilitado nos llegaría el aviso del corte mediante un sistema especial y automático que tenemos en Assa”.
“¿Yo, señor?”
Una de las empresas abocadas a la construcción de las viviendas, Mundo Construcciones, fue categórica en afirmar que la inquietud debía preguntarse a la Dirección de Vivienda y Urbanismo de la Provincia ya que “tenemos la recepción definitiva de la obra”. De esa forma, deslindó todo tipo de responsabilidad, y hacia el lugar indicado se dirigió El Litoral.
“íSí, señor!”
“Para saber por qué durante el fin de semana los vecinos no tuvieron agua deberías consultarle a Assa porque es un servicio que provee esa empresa y no nosotros”, dijo uno de los voceros de Vivienda provincial y agregó que “el director -Carlos Feruglio- no estará en Santa Fe hasta el lunes” para responder la pregunta.
Pero para que Assa pueda hacerse cargo del servicio -de acuerdo a lo establecido en la ley de concesión 11.220- es indispensable que se le pida un Estudio de Factibilidad. Ante ello, el vocero señaló que “el estudio estaba pedido y determinó que el agua es potable” y que “si sale con algún color determinado debe ser porque se le agrega o le falta algo; pero eso tendrías que hablarlo con Assa”.
“Incluso es la misma calidad de agua que consume la gente del barrio UPCN y no tiene ningún inconveniente”, agregó.
“íNo, señor!”
Que “el servicio no está transferido a Assa” fue la respuesta de la empresa concesionaria. Es que, de acuerdo con lo manifestado por personal de dicha empresa, “no está completa la tramitación enviada por Vivienda” y por lo tanto “el servicio no es responsabilidad de Aguas Santafesinas sino de quien ejecutó el barrio”.
“La Dirección de Vivienda y Urbanismo de la provincia hizo gestiones a Assa pero todavía no fue transferido el servicio. No tengo idea cómo fueron las gestiones pero normalmente lo que se hace en una obra nueva es pedir las factibilidades técnicas a la empresa -es decir la posibilidad de abastecer nuevas redes desde las existentes- para ver si es posible prestarle el servicio a esa gente o no”, dijo. Y remarcó, luego de una consulta al jefe del Área Operativa Dante Denardo, que “no está completa la tramitación de Vivienda y es por eso que Assa no está a cargo”.
Sobre el Estudio de Factibilidad dijo que “aún no está hecho”.
Resta decir que, como en el juego del Gran Bonete, habrá que seguir preguntando: “Entonces, ¿quién lo tiene?”, hasta que alguno, por distraído, pierda y tenga una prenda.
Assa se hará cargo.
Luego de varias consultas, desde Assa SA se informó que “está próximo a expedirse el poder concedente sobre la autorización de la transferencia del servicio”, que, al parecer, era lo que estaba pendiente. Es decir, próximamente, Assa se hará cargo del servicio de agua en el barrio.
“Apta para consumo humano”
Durante la recorrida realizada el viernes pasado, El Litoral tomó una muestra de agua en una de las viviendas y, tras notar una serie de elementos flotantes, además de un fuerte olor más cierta turbiedad, se derivó la consulta al Laboratorio del Ente Regulador de Servicios Sanitarios; que se dirigió al lugar y tomó otra muestra identificada como Análisis 0961 del 26 de agosto.
Ayer, El Litoral tuvo acceso al resultado del análisis químico y bacteriológico realizado en el que se determina que el valor registrado de Cloro Libre Residual (de 0,05 mg/l) no cumple con los límites obligatorios establecidos en el anexo A de la Ley N° 11.220 (de 0,20 mg/l). Es decir que no ha sido tratada con cloro o no se hizo de un modo suficiente. Asimismo manifiesta que “hasta el momento” no se detectaron bacterias coliformes fecales y que su consumo es apto para el ser humano.
Sin embargo, luego de recibir la confirmación de “apta para el consumo humano” entre los periodistas que participaron de la investigación corrió la misma pregunta: “¿Alguien se atrevería a tomar de modo permanente esta agua o preparar el biberón de su bebé?”.
Mientras tanto los vecinos, aún desconfiados, siguen buscando agua en baldes y bidones desde barrios lindantes.
Este contenido no está abierto a comentarios

