EL SOCIALISMO HIZO CAUSA COMÚN Y SALIÓ AL CRUCE DEL GOBERNADOR OBEID
El último día hábil del año político se impregnó de una sensación térmica superior a la palpable en la calle: tras haber metido el dedo en la interna del partido de la rosa roja, el gobernador Jorge Obeid fue blanco ayer de una fuerte embestida del socialismo provincial, que le hizo notar que “los temas por los que sí debiese exponer, curiosamente, no son parte de su agenda”.
“Le recordamos al gobernador que nuestra fuerza está más consolidada que nunca, siendo artífice del triunfo en las últimas elecciones legislativas, tanto nacionales como locales, en Santa Fe y en sus principales ciudades”, enfatizó el comunicado emitido por la junta ejecutiva provincial del Partido Socialista (PS).
Obeid había aventurado el jueves pasado con que “el candidato a gobernador de la oposición será (el intendente Miguel) Lifschitz y no (el diputado nacional Hermes) Binner”, haciéndose eco de la posibilidad de que el presidente Néstor Kirchner se decida a imanar la figura del jefe del Palacio de los Leones, una jugada política -aún incubándose- revelada hace una semana por La Capital.
Es cierto que el mandatario santafesino procuró no referirse a Lifschitz como postulante del kirchnerismo, aunque con sus declaraciones sí pareció tratar de barrer a Binner del escenario político.
El pronunciamiento del PS apuntó a ponerles coto a las dudas sembradas por Obeid, quien también preguntó “¿Qué socialismo quiere llegar a la Gobernación: el de Binner, el de Lifschitz o el de (el senador nacional) Rubén Giustiniani?”, y a todo intento de captación desde la Casa Rosada.
“Manifestamos nuestra gran preocupación porque quien ejerce la principal investidura institucional de la provincia, y por la cual representa a todos los santafesinos, cometa tamaña imprudencia”, prosiguieron los socialistas.
En esa línea, remataron: “Su preocupación fundamental debiera estar dedicada a solucionar los graves problemas que soportamos, en momentos en que buena parte de Rosario se encuentra sin energía eléctrica ni agua potable (por la explosión e incendio registrados en la estación Sorrento), ambos servicios públicos de responsabilidad del gobierno provincial”.
Potenciando la arremetida, advirtieron que “los temas por los que sí debiese exponer el gobernador, curiosamente, no son parte de su agenda”. Y recordaron: “Así lo esperan los miles de inundados de la ciudad de Santa Fe y localidades vecinas, sin respuestas; los docentes provinciales, cuyos planteos son desatendidos, poniendo en peligro el inicio y continuidad de los ciclos lectivos, y los usuarios de Aguas Provinciales, que lo ven más atento a la venta de las acciones que a la pésima prestación del servicio”.
Además, citaron a “las víctimas (y sus familiares) de la represión de diciembre de 2001, asombrados por su lamentable actitud institucional en el debido proceso, y la población toda, cuando conoció la peor masacre de la historia penitenciaria argentina ocurrida en Coronda, por enumerar solamente algunos de los temas frente a los que las acciones del gobernador brillan por su ausencia”.
“Por todo esto, como santafesinos, le reclamamos una vez más a Obeid que se ponga a la altura de los requerimientos para los que fue investido”, concluyó el texto firmado por Lifschitz, Binner, el diputado nacional Eduardo Di Pollina, sus pares provinciales Antonio Bonfatti y Sergio Liberati y el dirigente Alfredo Cecchi, entre otros.
Si bien los referentes socialistas se abocaron a una réplica escrita en conjunto, las declaraciones individuales resultaron ineludibles durante el habitual recorrido radial de la mañana.
Primero fue Lifschitz, quien al salir al cruce del titular de la Casa Gris hizo hincapié en que el tema “está fuera de toda discusión: el candidato a la Gobernación debe ser Binner”.
“No digo que las declaraciones de Obeid me parezcan desafortunadas, pero sí fuera de contexto e improcedentes. Falta muchísimo para las elecciones a gobernador y en el 2006 debemos concentrarnos en el trabajo y la gestión. Además, cada fuerza tiene que definir sus candidaturas sin injerencias externas”, prosiguió el intendente.
INTERPRETACIONES
Luego, consultado sobre si las palabras de Obeid implicaban un elogio para él o una crítica hacia su antecesor, Lifschitz se mostró ambiguo: indicó que “pueden ser leídos de cualquiera de esa maneras, o de alguna otra”.
Por su parte, Binner fue mordaz. “Me sorprende que el gobernador se transforme en analista político, justo ahora que media ciudad carece de agua y luz. Creo que hay innumerables problemas por resolver”, aseguró en una entrevista concedida a LT8.
El ex intendente también descartó que ya esté definida su postulación a gobernador para el 2007, al señalar que “hoy que se trabaja para llevar adelante los compromisos asumidos con los ciudadanos en las últimas elecciones”.
La persiana del 2005 se baja con fuertes sacudidas al ambiente político santafesino. Y promesas de nuevos e intensos cimbronazos para los próximos doce meses.
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