EL SOCIALISMO PROCURARÁ CONVERTIRSE EN ALTERNATIVA
Dispuesto a no dejarse arrebatar por el gobierno de Néstor Kirchner el voto progresista, el Partido Socialista (PS) apuntará a establecerse como el principal baluarte en la conformación de un frente de “izquierda democrática” para dar pelea en las elecciones legislativas de octubre, como paso previo al objetivo mayor de las elecciones presidenciales de 2007.
La intención es recrear en otros distritos la alianza que en Santa Fe encabeza el ex intendente de Rosario Hermes Binner, que por el momento se muestra consolidada al frente de las encuestas y amenaza con convertirse en un dolor de cabeza para Kirchner y el intento de plebiscitar su gestión.
Esa es la idea fuerza que surgió al término del primer congreso nacional ordinario que el PS celebró durante el fin de semana en el hotel Bauen y que, por los dichos de sus dirigentes, renovó esperanzas de un futuro promisorio para el centenario partido.
“Estamos muy conformes porque el congreso tuvo una participación importante, con más de mil delegados que muestran a una fuerza en movimiento”, afirmó, en diálogo con LA NACION, Rubén Giustiniani, senador nacional y presidente del PS.
En el mismo diagnóstico coincidieron otros referentes, como el diputado Jorge Rivas (Buenos Aires), que se mostró entusiasmado con “la necesidad de apostar a una construcción frentista”. “De cara a las elecciones implica que el socialismo está llamado a ser actor imprescindible de la izquierda democrática”, afirmó.
De todas maneras Rivas admite que el PS “es insuficiente” para encarnar en soledad ese proyecto y que, por lo tanto, debe “articularse con otras fuerzas”.
“La idea es armar frentes amplios en todo el país como el que ya armamos en Santa Fe”, agregó Giustiniani, que se mostró confiado en la posibilidad de alcanzar acuerdos similares en Buenos Aires –con las fuerzas del denominado Grupo Rosario– y en Córdoba.
En este último distrito se intentará sellar una alianza, como ocurre en Santa Fe, con el radicalismo. Algo similar podría ocurrir en Buenos Aires, ya que a nadie le pasó inadvertido el beneplácito manifestado por la diputada Margarita Stolbizer, que fue leído durante el primero de los dos días de deliberaciones que finalizaron anteayer.
Ejes de campaña
¿Cuál será el eje de campaña del socialismo? Giustiniani dijo que deberán reconocerse “aspectos positivos” de la administración Kirchner, pero que también el socialismo tendrá que marcar diferencias sobre temas “importantes”, como “la desigual distribución del ingreso y esta visión hegemónica” del Gobierno.
Más duro, Rivas consideró que el kirchnerismo no es rival del PS en la disputa del voto progresista. “Está cada vez más claro que Cristina [Fernández de Kirchner] es el mascarón de proa de la consolidación de la hegemonía del PJ en Buenos Aires”, sentenció.
Sin embargo, no todo es tan simple para el PS. En Capital, la instrumentación de políticas frentistas deberá esperar la resolución de las internas abiertas, que se celebrarán el próximo 7 de agosto. Los protagonistas de esos comicios serán el diputado Héctor Polino, que busca la reelección, y Norberto La Porta, que quiere pasar de la Legislatura porteña al Congreso.
“Hay un importante sector del partido que no ve lógico perder una banca en la Legislatura y respaldan mi reelección”, explicó Polino. El escaño que, según el diputado, se perdería es el que ocupa La Porta en la Legislatura, que, de resultar elegido, le dejaría con su renuncia al radical Martín Hourest.
Sin embargo, La Porta se sinceró en diálogo con LA NACION y confesó que las diferencias con Polino radican “en las aspiraciones legítimas de ambos” por ser diputados nacionales, ya que, “en verdad, desde el punto de vista político no tenemos muchas diferencias”, señaló.
Por el momento no hay unidad completa en el socialismo porteño. Sin embargo, ninguna de las partes descarta esa chance, aunque el tiempo para alcanzar una lista de consenso resulta cada vez más corto.
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