EL SOCIALISMO Y EL PJ CRUZARON PROPUESTAS DE CARA AL 2007
Si bien la mesa que los reunió invitaba a discursos de tono más académicos que de política partidaria, las alocuciones de los cuatro legisladores nacionales por Santa Fe estuvieron, en distinta medida, influenciadas por los tiempos electorales. Ocurre que el seminario “Instituciones y desarrollo”, organizado por la Fundación Libertad, reunió a dos precandidatos a gobernador y a una a la que no le faltan ganas de lanzarse a la pelea por la Casa Gris. El restante fue en reemplazo de otro aspirante a suceder a Jorge Obeid.
A los diputados Agustín Rossi y Rafael Bielsa (PJ) se les notó que están de campaña ya que optaron por exposiciones que se acercaron mucho a promesas y propuestas proselitistas.
La diputada María del Carmen alarcón (Bloque Pampa Sur, ex PJ) y el senador Rubén Giustiniani (PS), quien reemplazó a un esquivo Hermes Binner, dejaron en claro que son dirigentes opositores ya que pusieron énfasis en establecer un régimen de coparticipación justo que devuelva a la provincia los recursos que genera.
Al abrir el debate Alarcón planteó “las similitudes objetivas” entre la Argentina actual y la de principios del siglo XX y la subsistencia de problemas como “la propiedad de la tierra” y “la distribución de la riqueza”. La legisladora, quien abandonó ruidosamente el bloque oficialista por severas diferencias con el gobierno por la política ganadera, dijo que el país vive “una recuperación económica sin antecedentes”, pero que “la esperanza (de los argentinos) es una mejor distribución de la riqueza”. Luego lamentó que “pese a esta condición espectacular que nos entrega el mundo” el gobierno insista en una política que utiliza “el control de precios y que piense sólo en el mercado interno, el cierre de las exportaciones y no solucione el problema energético”.
Por eso, la ex directora de ceremonial de Carlos Reutemann aseveró que la dirigencia santafesina debe pelear el traspaso de recursos del gobierno nacional y las obras de infraestructura necesarias. En ese sentido, reclamó que los candidatos a gobernador en 2007 firmen “un acta pública” en la que se comprometan “a defender a la provincia y pelear por una coparticipación que devuelva a Santa Fe lo que aporta”, fundamentalmente por las retenciones al agro.
El socialista Giustiniani describió el “crecimiento inédito” en el país principalmente a causa del precio internacional de los commodities y planteó que por esa causa “Santa Fe enfrenta un desafío para estos tiempos” que se debe traducir en “una nueva política”. Indicó que la provincia debe ser eje de la Región Centro y del desarrollo nacional, para lo cual el futuro gobierno debe poner su norte en “las instituciones, la modernización del Estado y la transparencia”.
En la necesidad de una estabilidad de las instituciones, el rosarino consideró indispensable “el compromiso de los santafesinos para impulsar el debate por la coparticipación”. Al respecto, señaló la situación de ahogo financiero de las provincias y los municipios, que debieron aumentar salarios sin haber mejorado sus ingresos coparticipables. También se quejó del “manejo discrecional” de los fondos por parte del gobierno nacional, otorgando selectivamente dineros públicos a algunas provincias mediante diversos fondos fiduciarios. De todos modos, se mostró confiado en que el debate se dará porque “la necesidad traspasa los bloques políticos”, y puso como ejemplo el compromiso que asumieron todos los candidatos en 2003 por la derogación de la ley de lemas.
En otro orden, el senador insistió en la descentralización del Estado provincial a través de las autonomías municipales y la transparencia mediante organismos que existen a nivel nacional pero no están en la provincia, como la Oficina Anticorrupción o la Fiscalía de Investigaciones Administrativas.
A su turno, Agustín Rossi hizo un fuerte elogio a la gestión de Néstor Kirchner: “Es bueno hoy poder imaginar la provincia en 2015, cuando hace cuatro años no se podía pensar más que en el día siguiente”, y cargó contra la década del 90, que “nos instaló el no se puede, cuando hasta hablaban de provincias inviables”. Trascartón elogió la “solidez” de la provincia y al sector público, pero admitió que existe una larga lista de asignaturas pendientes que hacen a la calidad de vida; entre otras, cloacas, agua potable, salud, vivienda, educación, desempleo y pobreza.
Rossi dijo aspirar a “una provincia integrada territorial y productivamente”, que deje de lado la disputa norte-sur porque “pobres hay en todos lados”. En ese punto adoptó un discurso similar a los habituales de campaña en el cual habló de futuras obras y “nuevos escenarios para el desarrollo”. Así, propuso mejores condiciones para la cuenca lechera y de incentivar los biocombustibles y los polos industriales.
Cerrando el panel, Rafael Bielsa puso énfasis en la importancia de las políticas públicas para la radicación de inversiones y el desarrollo de proyectos productivos. Dijo que las bases para el crecimiento son tasas de interés accesibles, inflación controlada, tipo de cambio competitivo y superávit fiscal, todos aspectos que se cumplen actualmente y deben mantenerse.
El ex canciller resaltó la necesidad de “políticas de financiamiento, asociaciones entre empresas, capacitación, infraestructura vial de alcance federal y la registración del empleo”. Aseguró que para duplicar las exportaciones es necesario “obra pública, logística en los puertos, obras urbanísticas, mano de obra calificada, bases de datos e inteligencia comercial”, y remarcó que “nada de esto se hace sin el Estado”.
También defendió las “soluciones políticas heterodoxas” porque el “secreto (de una gestión exitosa) es generar confianza; los estadistas lo ven, y quienes no lo ven, nunca serán estadistas”.
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