EL SUICIDIO DE KELLY SIGUE GENERANDO DUDAS EN LONDRES
Suicidio o muerte dudosa? Las redacciones hierven, los periodistas polemizan. Pero los británicos prefieren apoyarse en la lógica de los médicos forenses para creer que el microbiologista y experto en armas de destrucción masiva David Kelly murió por “una hemorragia en su muñeca derecha, por una herida incisiva”, a 8 kilómetros de la idílica casa de campo donde vivía en Oxfordshire, en medio de un bosquecito.
El primer ministro Tony Blair intenta desmarcarse de la suerte corrida por Kelly, después de que fuera identificado como la fuente que dijo a la BBC que Downing St. había manipulado sus informes para justificar la guerra en Irak. “Yo no autoricé la filtración del nombre de David Kelly” dijo Blair en el tramo de su viaje de Shanghai a Hong Kong.
La BBC informó que sus directivos se enteraron de la identidad de Kelly como fuente del periodista Andrew Gillighan, que anunció en la radio 4 de la cadena la famosa acusación, después de que el científico muriera.
El suicidio es uno de los actos más violentos que los psiquiatras consideran que se comete en estado de psicosis. ¿Pero puede suicidarse un fiel convertido a la religión Baha’i, que, como el islam no autoriza el suicidio? Nadie tiene aún una respuesta definitiva. La familia de Kelly lo enterrará respetando su nueva fe Baha’i, que descubrió en sus viajes por Oriente Medio como inspector de la ONU y se convirtió en California posteriormente, cuatro años atrás.
El mensaje Baha’i sostiene que la humanidad es una sola raza que debe unirse en una sociedad global. Promueve combatir el racismo, las clases sociales y las barreras de credos. Si bien promueve la paz, no es una religión pacifista.
En Gran Bretaña, la mayoría de los 6.000 fieles de la más joven de las religiones independientes son iraníes en el exilio y otros 300.000 siguen viviendo en Irán.
Kelly era un activo miembro de la comunidad Baha’i basada en Abingdon, en el condado de Oxfordshire. Barney Leith, secretaria de la Asamblea Nacional Espiritual de la Fe Baha’i, está en contacto con la familia para organizar el funeral pero aún no se han tomado todas las decisiones.
Si Kelly se suicidó, como cree la mayoría, sus razones verdaderas se las llevó a la tumba. Los periodistas se sienten culpables de haber “usado” una fuente políticamente sin considerar “a la persona” que estaba detrás.
Para el diputado conservador Robert Jackson, Kelly murió porque la BBC tardó mucho tiempo en admitir que él había sido la famosa fuente de la historia de las armas de destrucción masiva.
El presidente de la BBC, Greg Dyke, escribió a sus empleados en un correo electrónico que la corporación no “era de ninguna manera responsable por develar a David Kelly como la mayor fuente de la historia de Irak”.
Pero un nuevo incidente podría haber acelerado en el científico británico su decisión de suicidarse: después de su declaración en el Comité de Relaciones Exteriores del Parlamento, el Ministerio de Defensa decidió alojarlo “en una casa de seguridad para su protección” y no en su propia casa, como quería Kelly.
Qué pasó en esos días en la casa de seguridad nadie lo sabe. ¿Fue sometido a presiones imposibles, como él admitió en un mail a un periodista norteamericano? ¿Fue amenazado? Tres días después, el cuerpo de Kelly apareció desangrado en la primera caminata que hizo desde que llegó a su casa en Oxfordshire.
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