EL TALENTO O LA POTENCIA
Será la primera vez que dos sudamericanos se enfrenten en una semifinal en Key Biscayne. Guillermo Coria, el argentino que figura como tercer favorito, estará hoy de un lado de la red del cemento de la cancha central del Crandon Park. Del otro, el chileno Fernando González, preclasificado 21º. Desde las 13 (15 de nuestro país), se espera una batalla por varios frentes, porque en la tribuna habrá un duelo entre los cientos de argentinos y chilenos que residen en la Florida estadounidense.
Coria tiene una ventaja estadística: ganó las tres veces que se toparon por el circuito. Pero González viene afilado. Por algo bajó al español Rafael Nadal (el mismo que eliminó a Roger Federer, el 1 del mundo) y el miércoles por la noche jugó un partidazo para sacarse de encima al rumano Andrei Pavel con un 6-7 (5-7), 6-3 y 6-4.
“Sé que cuando salgo a jugar con él entro con mucha confianza. Y me parece que él siente esa presión. Pero todos los partidos son distintos y esta es una semifinal de un Masters Series. No podré desconcentrarme ni un segundo”, dijo ayer Coria.
El bombardero González es un rival de temer si está en un día en el que le entran todos sus disparos. Por ejemplo, a Pavel lo martirizó con 60 tiros ganadores, 31 de ellos con su temible derecha, su golpe ganador. Y con su primer servicio (ha llegado a los 217 km/h) logró el 91 por ciento de los puntos de un partido que se extendió por dos horas y 21 minutos.
Claro que así como conecta tantos winners, González , que le pega a todo lo que anda suelto, es capaz de cometer en el mismo partido 35 errores no forzados.
Salvando las distancias de nivel entre uno y otro, a Coria se le presentará un partido muy parecido al que tuvo en los octavos de final contra el francés Julien Benneteau, quien lo tuvo al borde de la eliminación.
Si Coria juega tan quieto y errático como aquel día, no tendrá chances de alcanzar la final. Pero el Mago rufinense no sólo es difícil que repita tan floja actuación, sino que tiene tenis de sobra como para complicarlo a González.
Si el argentino lo trae hacia delante, le baja la pelota con slice y lo presiona con su saque, es capaz de sacarlo de las casillas. La clave estará en no entrar en el juego de González. Y Coria posee el suficiente talento como para encontrar todas las variantes posibles.
El público también jugará un papel importante. A Coria, los argentinos lo han seguido mucho a lo largo del torneo y en un momento desequilibraron a Kiefer. Los chilenos, mucho más ruidosos y con enorme banderas, molestaron toda esa noche a Pavel, quien incluso les tiró un pelotazo a lo más alto de la tribuna.
González, campeón este año en Viña del Mar, es de esos que sale a matar o morir. No tiene término medio. Coria, por el contrario, es talento, rapidez y contra Kiefer demostró que también aprendió a manejar los partidos.
Además, habrá dos argentinos en los palcos de entrenadores: Fabián Blengino con Coria y Horacio de la Peña con González.
Promete ser un duelo emocionante. Porque será un clásico del tenis sudamericano y porque, sobre todo, estará en juego el pasaje a la final del torneo más importante del circuito después de los cuatro de Grand Slam. Nada menos.
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