EL TANGO 01 DEBIÓ SER PASADO POR EL TALLER HACE YA VEINTE DÍAS
Si se hubieran cumplido los plazos de la licitación que estaba pautada desde principios de año, el Tango 01 tendría que haber pasado ayer su decimonoveno día adentro de los talleres de la empresa encargada de realizarle la inspección técnica.
Pero, por objeciones formales y trabas burocráticas, la adjudicación de las tareas se demoró casi dos meses y ahora, tras el accidente de las últimas horas, se corre el riesgo de no poder cumplir con los nuevos plazos fijados para la reparación del principal avión de la flota presidencial.
Si bien la falla en la turbina izquierda que se registró ayer podría haberse producido en cualquier momento, lo cierto es que el Tango 01 ha estado volando en las últimas semanas al límite de lo que marcan los manuales y las garantías del fabricante.
Tras el viaje realizado por el presidente Néstor Kirchner a EE.UU. a mediados de setiembre, el Tango 01 quedó virtualmente inhabilitado para salir al exterior. Sólo le quedan las horas de vuelo necesarias para llegar hasta los hangares de la empresa que se adjudique la inspección. Por ese motivo —según fuentes privadas— el jueves pasado el primer mandatario tuvo que utilizar el Tango 03 para ir a Bolivia.
Para los vuelos de cabotaje, el Tango 01 cuenta con “pequeños márgenes” de utilización que el fabricante autoriza especialmente mientras se define la adjudicación del chequeo obligatorio.
La inspección que tiene demorado el Tango 01 es la llamada “C”, una de las más exigentes que deben cumplir los boeing 757/200. Se hace cada dos años, demanda 60 días de trabajos y comprende la revisión a fondo de toda la estructura del avión, la prueba de las turbinas, el reemplazo del sistema eléctrico y el arreglo del tren de aterrizaje.
La primera licitación se concretó en agosto y según el pliego elaborado por la Secretaría General de la Presidencia, los oferentes tenían que ser “titulares de talleres habilitados para el mantenimiento de aviones 757”. Esa exigencia dejó sin chances de participar a la Lockheed —que tiene su planta en Córdoba— y a Aerolíneas Argentinas, que posee talleres en Ezeiza y Bahía Blanca.
Al primer llamado se presentaron tres oferentes y la mejor propuesta correspondió a la sociedad local Codesur y la israelí IAI, que cotizaron los trabajos algo más de US$ 600.000. Las otras competidoras fueron las norteamericanas Pemco y Associates.
Tras evaluar las propuestas, la comisión evaluadora rechazó la mejor oferta con el argumento de que la firma del representante israelí no estaba debidamente legalizada. Con esa decisión, se cayeron los plazos originales que fijaban la entrada en reparación del Tango 01 para fin de setiembre.
A la segunda convocatoria realizada hace un mes acudieron cinco postulantes y, otra vez, la mejor oferta fue de la empresa israelí, con una cotización deUS$ 873.000. Según el dictamen de los evaluadores que se conoció el último viernes, la única oferta “admisible” es la presentada por la IAI. Las cuatro restantes (Iberia, Pemco, Associates y Jet Inc.) fueron desestimadas por falta de garantías y porque los precios no resultaban convenientes.
Si no hay impugnaciones, la próxima semana el Gobierno estará en condiciones de adjudicar la inspección a la IAI que tiene todo listo para iniciar los trabajos en Tel Aviv el 28 de octubre.
Pero, después del accidente de ayer, lo que está en duda es si para dentro de 8 días estará solucionada la falla del Tango 01, porque de lo contrario se tendrá que postergar por tercera vez la inspección debió arrancar el último día de setiembre.
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