EL TEATRO COLÓN VIBRÓ CON UNA VELADA PLENA DE SABOR A TANGO
El romance del Teatro Colón con el tango ya es algo serio, algo así como un compromiso. Lo demuestra el concierto de anoche: en el cumpleaños número 50 de la orquesta de Leopoldo Federico, quedó claro que no es una relación pasajera. Y había unas tres mil personas para festejarla.
“Grande, maestro”, gritó un hombre en la platea, cuando el bandoneonista subió al escenario, camisa blanca y moño negro, bajo un traje blanco. Lo recibió una ovación, que la orquesta retribuyó con música enérgica.
El cantante Horacio Molina ya había subido al escenario, por deferencia de Leopoldo Federico, solo con su voz y el gran acompañamiento en guitarra de Jorge Giuliano. En ese acto daba por inaugurada una temporada a puro tango.
Antes de subir, Molina le contaba a Clarín su gran respeto por la sala, de la que es un asiduo visitante. “Habré venido fácil unas mil veces, desde que tengo 17 años”. Ayer lo hacía como cantante, con temas de su repertorio como “Niebla del Riachuelo” .
Fue un pequeño aperitivo hasta que hizo la aparición la orquesta de Federico. En la previa, definía muy bien a la orquesta Carlos Rivarola, un bailarín que acompaña a Federico en sus ya clásicos trabajos por Japón. Decía Rivarola: “Es una orquesta con una formación como las de antes, una de las últimas grandes orquestas. Te lleva, te va empujando para bailar, y Leopoldo no para. Sube al escenario y se olvida de los problemas: toca y va para adelante, te marca el tiempo. Tiene, como se dice, el rezongo del bandoneón y te lo transmite”.
A las 20.37 la orquesta, con Nicolás Ledesma en el piano, empujó con Gallo Ciego (de Agustín Bardi). Había muchos invitados esperando en camarines: Horacio Malvicino, Juan Pablo Navarro, Enrique “Zurdo” Roizner, José Colángelo y Hugo Rivas. Al comienzo hubo unos chisporroteos de sonido y algunos pedidos de más volumen. El repertorio, con clásicos como “Desencuentro” y “Naranjo en flor”, que cantó Carlos Gari, también incluyó sorpresas como “De tal palo…”, tema que Federico le dedicó al contrabajista Horacio Cabarcos.
Al cierre de esta edición, ya no era sorpresa: se esperaba el momento en que Susana Rinaldi subiera desde la platea para sumarse a la orquesta.
La relación del tango con el Colón no es nueva. Sirve recordar que en el año 2001, cuando se inauguró oficialmente la Semana del Tango en el Teatro Colón, se grabó el primer disco de la Orquesta de Tango de la ciudad de Buenos Aires, bajo la dirección de los maestros Carlos García, Raúl Garello y, en calidad de maestros invitados, Atilio Stampone, Julián Plaza y Fernando Suárez Paz. Pero va mucho más atrás (ver “Un vínculo…”).
Los conciertos tangueros en el Colón continuarán el 14 de agosto con la Selección Nacional de Tango (Federico, Baffa, Mederos y otros), con Adriana Varela como invitada. El 24, sigue con la presentación del CD “Café de los Maestros”, producido por Gustavo Santaolalla y Gustavo Mozzi (Federico, Stampone, Mores, Baffa, Requena, Suárez Paz).
La seguidilla sigue en setiembre, el 3, cuando se presente Rodolfo Mederos y su Orquesta Típica, el 8 de octubre con la Selección Nacional de Tango con Rubén Juárez, y el 30 de octubre, con el espectáculo Reencuentro, con Susana Rinaldi y Osvaldo Piro, y Mora Godoy como bailarina invitada. Es decir, se viene un final de año bien tanguero.
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