"EL TEMA PIQUETERO DEBE SER RESUELTO POR EL GOBIERNO"
“Mi opinión personal es que es un problema político que debe ser resuelto por los gobiernos, porque la Corte no está para solucionar conflictos sociales como el desempleo”, opinó Zaffaroni sobre las protestas piqueteras, en una entrevista realizada el jueves.
Primer reemplazo de la bautizada “mayoría automática” del menemismo y llegado en lugar del destituido titular de esa Corte, Julio Nazareno, para el penalista “hay una tendencia a judicializar en extremo muchos conflictos de origen social como la pobreza o el desempleo”.
“Es algo que se está dando a nivel internacional, tal vez uno de los tantos fenómenos de la globalización”, evaluó el ministro llegado a su despacho del cuarto piso del Palacio de Justicia a fines del año pasado.
Como él mismo recuerda con humor, tuvo que excusarse de intervenir en las causas relativas a cortes de ruta, en concreto un caso testigo pendiente de resolución, porque adelantó postura en un artículo publicado en una revista especializada en Derecho.
“Ni me imaginaba entonces que alguien iba a postularme para la Corte y mucho menos que iba a llegar a ocupar este cargo”, explicó.
Tal vez por eso aceptó recibir a grupos piqueteros poco después de llegar a su puesto en el Máximo Tribunal. “Ellos piden trabajo, y eso es un reclamo legítimo, aunque se pueda estar en desacuerdo con la metodología del reclamo”.
“Pero la Justicia interviene cuando el delito ya se cometió; lo demás no es de su competencia”, aclaró sobre reclamos al Poder Judicial a la hora de evitar tomas de locales, cortes de ruta y otros tipos de protesta.
Tras superar un proceso de selección pública en el que fue muy objetado desde algunos sectores por su postura considerada “garantista”, Zaffaroni instauró ya un estilo propio en su trato diario en el Máximo Tribunal. Contra el acartonamiento que caracterizó a su predecesor, en las oficinas de Zaffaroni se escucha al español Joaquín Sabina, sus colaboradores más cercanos le dicen “Tito” y el mate cocido reemplazó al café, para evitar tanta cafeína, se explica a las visitas.
A la hora de diferenciarse, el todavía titular de la cátedra de Criminología de la UBA aclaró que en esta Corte “no hay mayoría automática”.
“Se votan fallos todos los días; hay mayorías, obviamente, pero nunca se forman con los mismos votos. Todos los días se resuelven cosas de muy diferentes maneras”, aseguró.
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