EL TESTIMONIO DE UNA PSICÓLOGA COMPLICA MÁS A CONZI
Los abogados de Horacio Conzi querían tener la última palabra. Por eso pidieron que se postergara la declaración de su perito hasta el miércoles. En su lugar, se presentó ante el tribunal la psicóloga contratada por la familia de Marcos Schenone para probar que el empresario es imputable. Y lo logró, según el letrado querellante.
Marcelo Adanoli, el abogado de los Schenone dijo esta tarde que la licenciada Silvia Fregonese dejó en claro que Conzi “tiene trastornos, es narcisista paranoide y asocial pero que no es un psicótico y está enmarcado en la realidad”. Y agregó que según la experta, “sabe lo que hace” y que por lo tanto “es imputable o punible” de los delitos que se le acusan.
Elsa Schenone, la madre del joven asesinado, dijo al canal de noticias TN que Fregonese “tenía una respuesta para cada una de las zancadillas que le quisieron poner los abogados de Conzi”. ”Fue totalmente sólida e irrefutable”, agregó la mujer.
La jornada de hoy tuvo un leve cambio cuando esta mañana los abogados del empresario acusado de matar a Marcos el del 16 de enero del 2002, pidieron al tribunal que la comparecencia del psiquiatra Mariano Castex, fuese suspendida para que éste pudiese declarar al final de todas las presentaciones de los peritos.
El Tribunal Oral Criminal 4 de San Isidro hizo lugar al pedido y Castex, que intentará probar que Conzi es inimputable, se presentará el miércoles próximo.
En tanto, una médica de la clínica Fleni declaró a pedido de la fiscalía. La profesional fue la encargada de realizarle tiempo atrás a Conzi tomografías computadas y resonancias magnéticas para obtener un mapeo cerebral luego de que el empresario sufriera un accidente. La médica descartó que el acusado tenga patologías o secuelas.
La jornada de hoy continuará con las declaraciones de varios amigos de Conzi, que serán testigos de concepto, es decir, se presentarán ante los jueces a decir qué clase de persona es el empresario.
Mañana, en tanto, declararán peritos del Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que analizaron a Conzi en el marco de la causa federal que se le inició cuando fue encontrado en la ciudad de Mar del Plata con un DNI falso.
También declarará el psiquiatra contratado por los Schenone, Edgardo Piaggio, quien se manifestará en contra de la inimputabilidad del acusado.
Finalmente el miércoles declarará Castex, quien junto a la también perito de parte de los Conzi, la psicóloga Gabriela Tomais, y los expertos contratados por la familia Schenone, Piaggio y Fregonese, participó de las 15 entrevistas a las que el acusado fue sometido durante 2003.
Esos estudios estuvieron a cargo de los peritos oficiales de la Policía Federal Argentina, aunque todas las partes llegaron a conclusiones distintas.
Tal como declararon durante la extensa jornada del viernes pasado, los peritos oficiales arribaron a una conclusión ambigua, ya que algunos creen que Conzi comprende la criminalidad de sus actos, pero otros dejaron abierta la posibilidad a que en aquella madrugada en la que baleó a Marcos no haya podido dirigir sus acciones.
En sus conclusiones, Castex consideró que “Conzi es un psicótico presentando un cuadro de delirio de índole esquizoparanoide” y que “padece una alteración morbosa compleja y mixta en cuanto a origen de sus facultades mentales”.
No obstante, el viernes último, dos peritos oficiales que declararon hasta última hora comprometieron al empresario al asegurar que es imputable.
Se trata del psiquiatra Juan Jesús Camona y la psicóloga Olga Haeberli, ambos integrantes del Cuerpo de Medicina Legal de la Policía Federal que examinó a Conzi en 2003 para evaluar su salud mental. Si bien en las conclusiones durante la instrucción de la causa fueron ambiguas, al declarar ante los jueces inclinaron la balanza hacia la imputabilidad del acusado.
Conzi es juzgado por el homicidio simple de Schenone y las cuatro tentativas de homicidio del resto de los pasajeros del remís en que viajaban: Paula Alonso, Gisella Carabetta, el chofer Rodolfo Fernández -los tres heridos de bala en el episodio-, y Gustavo Pacheco, el único ileso.
Según la hipótesis fiscal, la madrugada del 16 de enero de 2003 Conzi ordenó echar de su local Dallas al grupo al ver que Schenone se besaba con Alonso, la chica que él había querido conquistar, tras lo cual lo siguió y atacó a balazos el remís en el que se retiraba.
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