EL TITULAR DE LA UCR ADMITE QUE BUSCAN "COINCIDENCIAS" CON OTRAS FUERZAS
En horas nada más la Unión Cívica Radical afrontará uno de los desafíos más importantes de su centenaria historia. La Convención Nacional que se reunirá a partir de hoy en Rosario no tendrá la presencia del poderoso grupo que encabezan cuatro de los gobernadores de la UCR y que cuenta entre sus filas con decenas de intendentes. Y podría aprobar un documento que allanaría el camino para plegarse a la candidatura presidencial de un extrapartidario, el ex ministro de Economía Roberto Lavagna.
El radicalismo K que adhiere a la “concertación plural” lanzada por el presidente Kirchner decidió no participar justamente argumentando que el documento final del encuentro “ya está redactado” y “no se va a dar el debate propuesto”.
La decisión de no concurrir a la Convención aumentó el riesgo de fractura en la UCR y habilitó nuevas declaraciones cruzadas, mientras que los K confirmaron que en septiembre se reunirán en Córdoba y que la semana próxima comenzarán a armar oficinas en Capital Federal.
El titular de la UCR, Roberto Iglesias, reconoció hoy que “el radicalismo evidentemente tiene problemas”, pero aseguró que es “una estructura potente políticamente en la Argentina”. Por otro parte, el dirigente que apoyaría una alianza con Lavagna, señaló que se “está buscando coincidencias con otros sectores políticos”.
En el otro frente, el gobernador de Río Negro, Miguel Saiz, uno de los impulsores del acercamiento al Gobierno, vaticinó que “finalmente” el radicalismo “deberá dar libertad de acción en cada distrito” y defendió la decisión de los radicales “que gobiernan” de no asistir a la Convención de Rosario.
La agenda de actividades prevista para hoy en la Convención radical es la siguiente: de 16,30 a 21 está previsto que se realice la apertura de las sesiones en el Club Luz y Fuerza, ubicado en Paraguay 1200, y que el Comité Nacional brinde un informe como también los bloques legislativos.
Pero su objetivo final es fijar la estrategia electoral para el 2007. Como será dominado por los sectores que pregonan el armado de una coalición de fuerte tono opositor es más que probable que el duro documento que circuló ayer, y que tendría los votos asegurados, en el que se define al presidente Néstor Kirchner como “un déspota electivo”, se plasme en la realidad.
De aprobarse el texto, las corrientes mayoritarias —el alfonsinismo y la cúpula partidaria que encabeza el antialfonsinista Roberto Iglesias— tendrían asfaltado el camino para plegarse a la candidatura presidencial de Roberto Lavagna, que ayer se mostró con ex duhaldistas.
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