EL TRABAJO EN NEGRO VOLVIÓ A CRECER Y AFECTA ALK 48,9% DE LOS ASALARIADOS
A comienzos del año pasado, lentamente, el empleo “en negro” había comenzado a descender de los niveles récord alcanzados en 2003. Y eso se debió a que el empleo “en blanco” comenzó a crecer a una velocidad superior al trabajo no registrado. Pero a fines de 2004 se quebró la tendencia: el trabajo “en negro” subió del 47,7% del tercer trimestre al 48,9% en el cuarto trimestre, según los datos del INDEC difundidos ayer.
Así, y en un año en que la economía del país creció el 9%, 4.930.000 empleados u obreros trabajan sin derechos laborales. Eso significa que no cobran salario familiar, en la mayoría de los casos no tienen aguinaldo o vacaciones y, si son despedidos, no reciben el pago de la indemnización correspondiente.
Además, al no registrar aportes no tienen seguridad social, lo que implica que no tienen derecho a la jubilación o pensión, no cuentan con obra social ni seguro de accidentes de trabajo. Y en promedio cobran menos de la mitad de lo que ganan los trabajadores que están registrados.
Como informó ayer Clarín, el ingreso promedio de los que trabajan “en negro” es de 317 pesos. Este cálculo no incluye a las empleadas domésticas, que ganan mucho menos todavía: 225 pesos mensuales.
Con relación al tercer trimestre de 2004, hay 200.000 trabajadores “en negro” más. Y contra lo que afirmaron muchos funcionarios y especialistas que pronosticaron un creciente blanqueo de trabajadores, en esos meses de alto crecimiento del PBI y de mayor ocupación, los nuevos empleos “en negro” superaron a los trabajos “en blanco”.
Así las cosas, mientras la actividad económica está en los niveles anteriores a la recesión y la crisis, como sucede con otros indicadores sociales, el trabajo en negro es un 30% más alto.
Las actividades con mayor proporción de trabajo no registrado son el servicio doméstico, el agro y la construcción. Solamente en esos tres sectores hay unos 2,5 millones de trabajadores no registrados.
Un factor que pesa en este alto nivel de trabajo no registrado es que los beneficiarios de los planes sociales, a pesar de que están trabajando bajo la cobertura del Estado, son trabajadores “en negro”. Y eso se debe a que no cuentan con la cobertura de seguridad social y ni siquiera tienen una relación laboral ya que sólo cobran una “ayuda” ( no es un sueldo) de 150 pesos.
También incide en este cuadro que mucha gente que trabaja en relación de dependencia es contratada como “locación de servicios”, con lo que ingresa en la categoría de autónomo o monotributista. Y entonces no tiene descuento ni contribución jubilatoria del empleador.
El aumento del trabajo no registrado a fines de 2004 se debería, según algunos especialistas, a que una buena parte de los nuevos puestos de trabajo fueron precarios y se generaron por factores temporales por las Fiestas y el inicio del verano.
Desde los 90, cuando orillaba el 25%, el trabajo “en negro” está en ascenso. En 2001, llegó al 38,8%, a pesar de que se redujo el costo laboral por las rebajas de los aportes patronales, los convenios flexibles y la deflación de salarios. Con la crisis de 2001/2002, el trabajo no registrado superó el 40%, para alcanzar el tope del 49,5% en la segunda mitad de 2003, a pesar de la fuerte caída del salario real por la inflación. Mientras los precios subieron el 57,3%, el salario “en negro” apenas el 17,4%.
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