EL TRIBUNAL VOTÓ A FAVOR DE QUE UN PERIODISTA PRESERVE EL NOMBRE DE SU FUENTE
El tribunal que sustancia el juicio por el ataque a la AMIA avaló hoy, por dos votos contra uno, el derecho constitucional de un periodista a ampararse en su fuente y no revelar el nombre del informante, cuando se quiso avanzar en torno a las críticas internas que surgieron en la SIDE sobre cómo se llevaron adelante las investigaciones para esclarecer la masacre.
Raúl Kollman, del diario Página/12, quien fue convocado por segunda vez al juicio, luego de que en vísperas del noveno aniversario por el ataque a la AMIA publicara una nota en la que aseguraba que Patricio Pfinnen, uno de los altos ex espías de la SIDE que deben declarar en el juicio, había reconocido en una reunión interna que, antes del atentado, habían recibido dos advertencias del servicio de inteligencia brasileño que fueron desoídas.
Durante su testimonio, el periodista aportó numerosos datos que le servirían al tribunal para individualizar a esa fuente, pero se negó él mismo a revelar el nombre y apellido a la espera de que desfile por el juicio oral el grupo de agentes y ex agentes convocados, que fueron relevados de su obligación de guardar secreto de Estado sobre sus actividades en el caso.
Sin embargo, uno de los defensores oficiales de los policías acusados en el juicio reclamó directamente que se hiciera público el nombre, ya que entendió que el derecho del testigo a proteger su fuente estaba coartando el derecho de la defensa en juicio de sus representados.
Luego de un largo debate a puertas cerradas, los jueces Guillermo Gordo y Gerardo Larrambebere entendieron “improcedente” la pretensión de la defensa, pero su colega Miguel Pons votó en disidencia y opinó que “es razonable que la confidencialidad de la fuente pueda ceder si contara con datos relevantes” para el proceso, máxime como en este caso cuando -dijo- se afecta “la legalidad y confiabilidad” en la actuación de las fuerzas de seguridad.
Por mayoría, entonces, Kollmann estuvo autorizado a guardar el nombre de su fuente, pero antes de irse aclaró: “Mi intención fue la de colaborar y dar elementos para tener futuros testimonios; discúlpenme si no puedo revelarles el nombre”.
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